0. Introducción
Una clase de "Males de la humanidad" detectados por observación de una persona común - que no ha querido estar ya más distraída - se corresponde con los efectos que se dan como consecuencia de acciones y omisiones naturalizadas y legalizadas por la teoría económica capitalista a nivel global. Una especie de esa clase resulta ser la "Insostenibilidad por apartamiento de la economía capitalista de los límites físicos y ecológicos". En el presente apartado se reseña una acotada investigación respecto a este Mal.
1. La Economía Ecológica
1.1. La economía de la nave espacial Tierra
“Cualquiera que crea que el crecimiento económico exponencial puede funcionar para siempre en un mundo finito o es un
loco o es un economista”. Kenneth Boulding
En 1966 el economista británico Kenneth Boulding (1910
- 1993) publicó “The economics of the coming spaceship earth”. Según análisis de este ensayo por Rodríguez (2012),
Boulding utilizaba la metáfora de la “nave espacial Tierra”
para enfatizar los límites del planeta, tanto en la extracción
de recursos como en la capacidad de asimilación de residuos.
Además de la importancia que supuso que un economista
retomase las preocupaciones por los temas de economía, sociedad y medio ambiente resultó especialmente significativa
la forma de expresar este fenómeno. En efecto, la sugerente
metáfora de la “nave espacial Tierra”, junto con otras que utilizó el autor en el ensayo (como “econosfera”, “economía del cowboy” o “economía del astronauta”), se ha convertido en
un modo recurrente en la literatura especializada para referirse a la cuestión de los límites del crecimiento económico.
“En la “economía del cowboy” el consumo y la producción estaban bien considerados, y los rendimientos de
los factores de producción eran indicadores del éxito
de la economía… en la economía del astronauta “la
medida fundamental del éxito de una economía no es
en absoluto el consumo y la producción, sino la naturaleza, cantidad, calidad y complejidad del stock total
de capital, incluyendo en dicho stock el estado de los
cuerpos y las mentes humanas que componen el sistema”… En una lúcida apreciación sobre la situación
del mundo en 1966, Boulding apuntaba que “el problema se presenta de modo más preocupante por el
lado de la contaminación que por el del agotamiento
de los recursos”... nuestra obsesión por la producción
y el consumo, que descuida los aspectos de estado
del bienestar humano, deforma el proceso de cambio
tecnológico, orientándolo en un sentido indeseable…
Boulding se refería a los aspectos negativos que envuelven a la práctica de la obsolescencia programada,
la publicidad competitiva y la baja calidad de los bienes de consumo.” Rodríguez (2012)
1.2. Economía produce impactos
Ya al analizar Decrecimiento (II.1) y Definanciarización (II.2) se puntualizaron los graves impactos que la economía capitalista
genera sobre la Naturaleza y sobre los Seres Humanos.
En general como se puede apreciar en el video “5 Human Impacts on the Environment” (5 Impactos en el medio
ambiente) estos impactos se traducen en graves daños a la Naturaleza, y por consiguiente constituyen verdaderos Males de la Humanidad.
En particular los impactos negativos de las actividades
económicas llevadas a cabo por el Ser Humano podrán ubicarse en uno o más de las siguientes acepciones según el tipo
de actividad de que se trate:
El problema básico a estudiar es la sostenibilidad.
La sostenibilidad de las interacciones entre los subsistemas económicos y el macro sistema natural.
Dicha sostenibilidad, entendida como la capacidad de la Humanidad para
vivir dentro de los límites ambientales, está referida al metabolismo social: las sociedades humanas toman materia,
energía e información de la naturaleza y le expulsa residuos,
energía disipada e información.
Cabe conjeturar, de entrada, que sería imposible encontrar sostenibilidad alguna a través de la concepción de mercado de
la economía convencional que no concibe límite alguno en
dicha concepción.
1.4. Definición de Economía Ecológica (EE)
La Economía Ecológica (EE) se define como la «ciencia
de la gestión de la sustentabilidad» o como «el estudio y valoración de la (in)sostenibilidad».
La EE es una transdisciplina emergente que se ocupa de
estudiar y manejar la sustentabilidad de la dinámicas económicas humanas. La EE ha desarrollado una episteme propia que permite interpretar los procesos económicos y su relación con la naturaleza de la cual depende.
Su característica
transdisciplinar (uso de elementos y herramientas de la economía, la ecología, la biología, la física, la sociología, etc.) le
permite desarrollar conceptos e instrumentos para gestionar
un desarrollo verdaderamente sustentable. El desarrollo de este conocimiento ha avanzado como para mostrar diferentes alternativas
conceptuales y metodológicas que permiten la integración
de conocimientos ecológicos, económicos y sociales en la
mejora de las diferentes instancias de planificación.
1.5. Crítica de la economía tradicional
desde el punto de vista físico
Nicholas Georgescu-Roegen es considerado el fundador
de la EE con su obra más famosa “La ley de la entropía y el
proceso económico” de 1971, la cual también tuvo una grandísima influencia en el movimiento decrecentista.
En 1975 Nicholas Georgescu-Roegen en el ensayo titulado “Energía y mitos Económicos” publicado en el SouthernJournal, afirmaba que los economistas se han contentado
con desarrollar su disciplina siguiendo las huellas dejadas
por sus antecesores, luchando ferozmente contra cualquier
sugerencia de que la economía puede ser concebida como
algo distinto de la ciencia de la mecánica. Esta fidelidad al
dogma mecanicista significa que el proceso económico tradicionalmente concebido ha estado regido por un principio
de transformación y una norma de maximización.
La esencia del análisis de Georgescu-Roegen es que el proceso económico no es un proceso aislado y autónomo, y no
puede funcionar sin un intercambio continuo que altera el
entorno de modo acumulativo, ni tampoco sin verse influido
por esas alteraciones.
Georgescu-Roegen, que realizó importantes aportaciones
a la economía convencional antes de convertirse en un economista disidente, caracteriza al proceso económico desde
un punto de vista físico como la transformación inevitable
de baja entropía o recursos naturales, en alta entropía o residuos. De aquí el recurso a la termodinámica (rama de la
Física), al referirse a la entropía, descripta en su “segunda
ley”. Según García Teruel (2003) el descubrimiento de la Ley
de entropía trajo consigo el desmoronamiento del dogma
mecanicista de la física clásica.
La entropía figura dentro de la termodinámica como
una especie de indicador de desorden de todo aquello que es
sistematizado, es decir, como la referencia o la demostración
de que cuando algo no es controlado puede transformarse y
desordenarse.
Según García Teruel (2003) hay dos fuentes de baja entropía
que consisten en la dotación natural de energía disponible:
• los limitados stocks de materiales (minerales) en la esfera
terrestre
• el flujo de energía solar, inagotable a escala humana
“Los fundamentos biofísicos y la propia ecología muestran que el Ser Humano no utiliza recursos naturales
de forma aislada, sino ecosistemas, y que por ello los
ecosistemas deben ser la unidad de gestión apropiada. La valoración del medio ambiente y de los recursos
agotables debe tener en cuenta estos procesos termodinámicos a la hora de determinar su escasez, su utilidad y el costo de oportunidad de uso.” García Teruel
(2013, p.73)
La EE no trata, entonces, los insumos de materias primas
separadamente de la producción de materiales de deshecho,
sino que reconoce que ambos flujos (materias primas y desechos) están vinculados por los principios de la conservación de la materia – energía.
Hay reconocimiento explícito del papel de la entropía en
cuanto a que los materiales no son totalmente reciclados y
que la energía no puede ser reciclada del todo.
Dice García Teruel (2003), explicando a Georgescu-Roegen, que puesto que
el proceso económico consiste materialmente en una transformación de baja en alta entropía,
es decir, en desechos, y dado que esa transformación es irreversible, los recursos naturales han de formar parte de la noción de valor.
Todo uso de recursos naturales para satisfacer
necesidades no vitales lleva consigo una menor cantidad de
vida en el futuro. Es la termodinámica la que explica por qué
las cosas que son útiles tienen valor económico, que no ha
de confundirse con precio: escasez es no poder utilizar más
de una vez una cantidad dada de baja entropía. Esto es, la
producción económica representa un déficit en términos de entropía:
aumenta la entropía total en una cantidad mayor que la que
se derivaría de la reorganización automática en ausencia de
toda actividad productiva.
En otras palabras, el Ser Humano siempre interviene para
mal al decidir llevar a cabo una decisión económica. La dimensión de ese mal es lo que entra en juego.
Tal vez se podría asegurar que la actividad económica más
ecológica es la que no se lleva a cabo, especialmente cuando
se piensa en megaproyectos tecnológicos, por citar un ejemplo.
1.6. A modo de recapitulación hasta aquí
1) La representación clásica del proceso económico
• Un flujo circular de dinero
• Un circuito continuado entre la producción y el consumo en un sistema completamente cerrado
• Un sistema mecánico auto sostenido, que ignora totalmente los aspectos físicos de la actividad económica
• Un sistema aislado que no tiene ambiente
2) La visión de la Economía Ecológica
• La economía como un subsistema abierto dentro de
la biosfera
• Una descripción basada en la ciencia física de la economía
• Un sistema de energía y materiales dependiente de
la Biosfera.
• Un sistema de energía y materiales que producen residuos: calor disipado y residuos materiales
1.7. La sostenibilidad ecológica
El concepto de sostenibilidad y la Economía Ecológica
han estado intrínsecamente unidos.
La definición de sostenibilidad ha variado mucho a lo largo del tiempo, desde la de 1987 por la Comisión Brundlandt
que decía sostenibilidad era “el desarrollo que cubre las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras a cubrir las suyas” hasta ensayada por
Berkes et al (2006): “la sostenibilidad implica mantener la
capacidad de los sistemas ecológicos para sustentar los sistemas sociales y económicos. Mantener esta capacidad implica análisis y comprender las dinámicas de las relaciones
entre los sistemas ecológicos y sociales”
Serge Latouche formula una fuerte crítica al desarrollosostenible. Dice Latouche que para afrontar la crisis ecológica sin modificar fundamentalmente el funcionamiento del
sistema encontramos la extraordinaria invención lingüística
del “desarrollo sostenible”, un bonito oxímoron, porque ‘Desarrollo’ y ‘Crecimiento’ son dos palabras que suelen utilizarse indistintamente, aunque existan matices. Generalmente,
cuando hablamos de ‘desarrollo’ pensamos en los países del
Sur, mientras que cuando hablamos de ‘crecimiento’ nos referimos más bien a los países del Norte, pero en cualquier
caso es siempre la misma lógica de la acumulación.
Como
se vio en “Decrecimiento” (II.1), este concepto refleja que lo que
está en cuestión es la sociedad del crecimiento, la cual hay
que volver a cuestionarse para no caer en la trampa de “otro
crecimiento”, como los expertos en desarrollo han caído en
la trampa de “otro desarrollo".
El Desarrollo sostenible, según teoría, puede ser concebido como sumatoria de partes:
[Crecimiento económico + equidad social + sustentabilidad ambiental]
Como se ha visto ya en II.1, en en la economía capitalista el Crecimiento económico se opone radicalmente, por definición y sustancia, a la equidad social y a la sustentabilidad ambiental. Con lo cual queda demostrado y confirmado el carácter de oxímoron ( usar dos conceptos de significado opuesto en una sola expresión) que tiene la expresión "Desarrollo sostenible".
Según lo visto antes aquí, entonces, lo que debería
mantenerse sosteniblemente es el flujo físico de las fuentes
naturales que se utilizan en la economía y que vuelven a la Naturaleza.
Más exactamente, la capacidad de los ecosistemas para
sostener esos flujos es lo que debe mantenerse. El capital
natural debe permanecer intacto. El futuro debería ser al
menos tan bueno como el presente en términos del acceso
a los recursos físicos y servicios proporcionados por los ecosistemas.
En los últimos años se ha dado un salto cualitativo con la
Teoría de la complejidad, que estudia los sistemas vivos
como sistemas complejos, tratando de aplicar las características de los mismos a los sistemas sociales y económicos. En
esta nueva perspectiva, el planeta deja de ser una fuente de
recursos que debemos hacer sostenible y pasa a ser la casa
donde nos integramos todos.
Según el artículo “What is ecological economics” (Qué es
la Economía Ecológica) del Gund Institute la Economía Ecológica (EE) nos recuerda que la “sostenibilidad” es un objetivo multifacético
al centrarse en la interrelación compleja entre los diferentes elementos de la sostenibilidad: sostenibilidad ecológica, sostenibilidad social y sostenibilidad económica. Nos
recuerda la complejidad de los muchos sistemas que interactuan que componen la biosfera y la incertidumbre que es
una característica fundamental de todos los sistemas complejos. La EE se preocupa por el problema
de garantizar la sostenibilidad frente a la incertidumbre, y
apunta a mantener la resiliencia de los sistemas ecológicos
y socioeconómicos mediante la conservación e inversión en
activos naturales, sociales y humanos.
La EE también busca la verdadera eficiencia económica.
La eficiencia económica y la buena toma de decisiones económicas no son posibles si todos los costos y beneficios no
se consideran ni se incluyen en los precios. Los precios actuales del mercado no captan los costos totales de la actividad económica humana. De una actividad económica que agota los recursos o daña los sistemas
naturales (capital natural); o que daña la salud y el bienestar humanos (capitales sociales y humanos) causados por la
contaminación u otros efectos secundarios de la actividad.
Estos costos excluidos de la consideración de la economía
tradicional se denominan habitualmente “externalidades”, definidos como
los costos que no están incluidos en el precio del producto, sino que son asumidos (coercitivamente) por un tercero,
fuera del productor / vendedor y el comprador / consumidor, lo cual da origen a infinidad de conflictos ambientales o
socioambientales, que son el objeto de estudio de la Ecología Política, como se verá más adelante.
1.8. Características del nuevo enfoque
de la Economía Ecológica
En resumen
las ideas básicas de la EE son:
• La economía está incrustada en la Naturaleza, existen
límites al crecimiento material y problemas ambientales
críticos, la escala de la economía ha podido sobrepasar su
tamaño sostenible afectando la resiliencia de la misma.
• El trabajo transdisciplinario, el pluralismo y la visión
holística del mundo son fundamentales para enfrentar
los problemas ambientales, ninguna disciplina aislada
proporciona una perspectiva suficiente ante la magnitud
y complejidad de la problemática ambiental planetaria.
• La Naturaleza es el soporte vital de la Humanidad, nos
faltan conocimientos sobre la Naturaleza y las relaciones
entre las sociedades y su medio. Por ello existe incertidumbre respecto a las consecuencias de nuestras acciones, lo que a su vez supone adoptar principios precautorios y enfoques abiertos a la participación social ya que el
conocimiento científico es insuficiente.
• Uso de la Teoría de Sistemas, proveniente de las Ciencias
Naturales, para comprender la dinámica y evolución de
los problemas.
• Las cuestiones de equidad y distribución inter e intra generacionales son fundamentales.
• La Naturaleza tiene un valor por sí misma, independientemente de su uso o utilidad para los humanos.
• La economía está integrada en sistemas culturales y sociales más amplios de tal manera que Naturaleza, economía y sociedad co evolucionan. Los aspectos sociales y
culturales adquieren mucha importancia.
1.9. Diferencias entre la economía convencional
y Economía Ecológica como disciplinas
El dominio de la Economía Ecológica es la matriz completa arriba vista
La
Economía de Recursos Naturales y
Economía Ambiental se diferencian de la Economía Ecológica en que
las primeras usan los conceptos y metodologías propios de
la economía convencional (resumibles en precios y mercados capitalistas) para enfocarse sobre las cuestiones de
recursos y residuos que anteriormente se habían suprimido del objeto de estudio de la Economía Convencional.
La
Economía Ecológica, en cambio, abarcaría a ambas y las
superaría en amplitud y profundidad siendo una rama de la
Ecología Humana.
2. Ecología Industrial y Economía Circular
2.1. La Ecología Industrial
La
Ecología Industrial es una propuesta de alternativa técnica y socio-económica que presenta una metáfora del sistema industrial basada
en los ecosistemas.
Presenta un modelo que sirve de pasarela entre una concepción de economía lineal donde los recursos son extraídos de los ecosistemas, explotados por actividades humanas
y finalmente reenviados de vuelta a los ecosistemas pero en
una forma degradada, hacia una concepción de economía
circular que reduce la presión sobre los recursos naturales,
recicla los bienes usados y limita los desechos.
La
simbiosis industrial es una estrategia empresarial
que pretende mejorar la eficiencia en el uso de los recursos,
reducir los costes de los procesos de producción, aumentar
los beneficios y minimizar la generación de residuos mediante el intercambio comercial de excedentes o subproductos de la empresa, y compartiendo activos, logística y experiencias. En un contexto de crisis económica y de escasez de
recursos naturales, el concepto de
simbiosis industrial que
se relaciona con la economía circular y la ecología industrial
se presenta como una gran oportunidad para incrementar la
eficiencia económica, la sostenibilidad ambiental y la competitividad empresarial.
Las condiciones de éxito para crear una simbiosis industrial se basan en las de los sistemas naturales:
• Diversidad: Las actividades de las empresas deben de ser
diferentes y complementarias, de forma que los desechos
de unas sean los insumos de otras.
• Proximidad: El coste del transporte de los residuos-insumos no debe limitar el intercambio.
• Cooperación: Para organizar la simbiosis, las compañías
deben desarrollar relaciones enmarcadas en la cooperación, la comunicación y la confianza mutua.
2.2. Economía Circular
La Ecología Industrial sería una de las
escuelas de pensamiento que incluyen a la Economía Circular. Todo modelo
de ecología industrial incluye economía circular pero no se
podría decir lo mismo viceversa.
Según la Fundación Ellen Macarthur las siguientes características fundamentales describen lo que sería una
economía circular:
• Diseñar sin residuos: los residuos no existen cuando los
componentes biológicos y técnicos (o «materiales») de
un producto se diseñan con el fin de adaptarse dentro de
un ciclo de materiales biológicos o técnicos, y se diseñan
para el desmontaje y la readaptación.
• Aumentar la resiliencia por medio de la diversidad: los
sistemas diversos con muchas conexiones y escalas son
más resilientes a los impactos externos que los sistemas
construidos simplemente para maximizar la eficiencia
y el rendimiento con resultados de fragilidad extremos
• Trabajar hacia un uso de energía de fuentes renovables:
los sistemas deberían tratar de funcionar fundamentalmente a partir de energía renovable, lo que sería posible
por los valores reducidos de energía que precisa una econovmía circular restaurativa.
1) Críticas a la Economía Circular
Al igual que el concepto de “Desarrollo sostenible”, la
“Economía Circular” recibe críticas por parte de los partidarios del Decrecimiento y la Economía Ecológica.
La Economía Circular es un concepto que se ha puesto de
moda, fundamentalmente en los partidarios de los que quieren seguir creciendo pero de manera verde, en base a tecnología eficiente, como si esto fuera posible, como si una meta
de cero residuos fuera algo serio de enunciar.
En artículo periodístico español de 2015, Jesús Ramos
aclara que el planteo encierra
dos errores fundamentales.
Uno es no tener en cuenta la
Paradoja de Jevons, que nos
dice que las mejoras en la eficiencia de uso de un recurso no
siempre llevan a un menor uso del recurso, sino que pueden derivar, por el contrario, en un uso mayor considerado
de manera total.
El otro es que siguen sin tenerse en cuenta
leyes básicas de la física, como la Segunda Ley de la Termodinámica, que en una de sus acepciones vendría a decir algo
así como que todo proceso implica un consumo de energía.
La aplicación en lo que nos ocupa es que el propio proceso
de reciclaje de recursos implica, por un lado, una pérdida de
recursos, pues el reciclaje no es posible al 100%, y por otro,
un gasto energético en el propio proceso de reciclado.
Como apunta Martínez Alier (2016)
la economía no es circular sino entrópica. Aporta como conclusión que
en conjunto, lo que se recicla actualmente en el mundo no es más
de 6 por ciento de los materiales extraídos.
Estamos muy lejos de una economía circular. Una economía que funcionara exclusivamente con energías renovables (cosa que muchos ven
en este contexto como imposible) también sería entrópica,
sin duda, pero dependería del flujo continuo de energía solar. Tal vez consiguiera reciclar todos los materiales, llevando
a cero la extracción nueva. Se está muy lejos de esta situación. Alentar la Economía Circular como una real solución a
los desastres que ocasiona el crecimiento económico resulta
demasiado riesgo.
3. La Ecología Política
3.1. Definición de Ecología Política
Uno de los referentes más importantes en el campo de la
Ecología Política, Joan Martínez Alier, ensaya una definición
de Ecología Política:
“La Ecología Política es un campo de estudio (nacido de
la antropología y de la geografía humana en la década
de 1980) que estudia y esclarece los conflictos ecológico-distributivos (o conflictos socio-ambientales), como
los recogidos en el EJAtlas u otros inventarios o casos de
estudio. Analiza el uso nacional e internacional del Poder Político para acceder y apropiarse de los bienes de
la naturaleza y servicios ambientales (la energía solar
del pasado y del presente, los ciclos biogeoquímicos, la
biomasa y la biodiversidad, los recursos minerales, las
aguas terrestre y marinas, las tierras y la fertilidad de los suelos, el aire) y, de esta forma, excluir y dejar sin ellos y
traspasar las cargas de la contaminación u otros impactos negativos a quienes son actualmente más débiles
por su origen étnico, clase social, casta o género, incluyendo a los que no han nacido todavía y/o pertenecen
a otras especies. La Ecología Política estudia también
las protestas colectivas y las resistencias y movimientos
sociales contra este estado de cosas. Investiga su composición social, sus reclamos y peticiones, sus formas
de movilización, sus lenguajes de valoración (más allá
de la compensación monetaria), sus expresiones culturales en forma de slogans, canciones, banderas y pancartas, escritos y films. Aprende de esos movimientos
de Justicia Ambiental y los apoya como también apoya
las alternativas que nacen de ellos.” Del muro FB de Joan
Martinez Allier (8-1-19)
3.2. Insostenibilidad de la economía capitalista
Enrique Leff Enrique, en el libro “Racionalidad ambiental:
Reapropiación social de la naturaleza” explica lo insustentable
que resulta ser la economía tradicional del siguiente modo:
“La economía es el orden en el que más radicalmente
se manifiesta el dislocamiento de la razón moderna,
el desprendimiento de la teoría de su referente ontológico. La racionalidad económica ha transformado al
ser humano en homo economicus, despojándolo de su
relación simbólica con la naturaleza para someterlo a
la acción mecánica de las leyes del mercado. La economía ha promovido un crecimiento sin límites, negando
las condiciones (potenciales y constreñimientos) de la
naturaleza. En la teoría económica la naturaleza aparece como una fuente infinita de recursos disponibles
para su apropiación y transformación económica guiada por las leyes del mercado; su falla proviene de su
visión del proceso económico como un flujo circular de valores económicos y precios de factores productivos. Sin embargo, desde un análisis termodinámico, la
producción aparece como un proceso irreversible de
degradación entrópica, de transformación de baja en
alta entropía. La externalización de la naturaleza del
sistema económico ha sido el efecto, justamente, del
desconocimiento de la entropía (la segunda ley de la
termodinámica), que establece los límites de la naturaleza al crecimiento económico, ocultando las causas
de la crisis ambiental y de la insustentabilidad ecológica de la economía." Leff (2004, p.135)
Esta insostenibilidad ecológica, las crisis ambientales y las
injusticias derivadas por ellas han desembocado indefectiblemente, desde hace décadas, en innumerables conflictos
de tipo social ambiental en casi todo el planeta. Esto ha llevado al surgimiento de otra disciplina relacionada: la Ecología Política.
Delgado Ramos, en su artículo ¿Por qué es importante la
ecología política? (2013), explica que la Ecología Política crítica, que deriva de una lectura propia de la Economía Ecológica, se puede pensar como herramienta normativa de
análisis de las implicaciones, los conflictos y las relaciones
de poder asimétricas presentes al nivel de las dinámicas metabólicas o de los flujos de energía y materiales de entrada y
salida del proceso productivo y reproductivo de la sociedad,
así como de los impactos generados por las tecnologías empleadas en dicho proceso.
3.3. Conflictos socio ambientales
Los conflictos ambientales, conflictos socio-ambientales
o conflictos ecológicos-distributivos son un tipo particular
de conflicto social.
“Hay consenso en cuanto a caracterizar los conflictos
ambientales como un tipo particular de conflicto social. Cabe entonces preguntarse sobre el significado
que se atribuye a los términos conflicto social y aspectos ambientales. Pueden destacarse algunas características generales de los conflictos sociales. En primer
lugar, son procesos, es decir, no son estáticos y tienen
un desarrollo temporal. En este sentido, pueden analizarse en términos de ciclos o series de ciclos con un
inicio, un desarrollo y un cierre, que puede ser parcial
o total. Estos procesos tienen lugar en el ámbito público, por lo que se excluyen las disputas del espacio
privado. En cuanto al ambiente, un daño en el mismo puede considerarse como la base de un potencial
conflicto ambiental. Ahora bien, si no se producen
acciones por parte de actores sociales que a su vez generen reacciones en otros actores, no estaremos ante
un conflicto ambiental. Un conflicto social lo es cuando adopta estado público e involucra más de un actor.
Presupone por lo tanto acciones colectivas, en las que
grupos de personas entran en disputa. Un conflicto
alude, en síntesis, a una dinámica de oposición, controversia, disputa o protesta de actores (Santandreu y
Gudynas 1998).” Walter Mariana, en “Conflictos ambientales”, (2009)
3.4. La Justicia Ambiental
La conflictividad socio ambiental ya es bastante significativa, y muestra una tendencia creciente hacia los próximos
años. Gracias a iniciativas como “
Enviromental Justice Atlas” se registran y se muestran los conflictos que se van activando. Como describe su sitio web, el atlas de
justicia ambiental documenta y cataloga los conflictos sociales en torno
a temas ambientales.
En todo el mundo, las comunidades están luchando para
defender sus tierras, aire, agua, bosques y sus medios de vida
de los proyectos perjudiciales y las actividades extractivas
con fuertes impactos ambientales y sociales: minería, represas, plantaciones de árboles, fracking, quema de gas, incineradores, etc. Ya sea por la extracción, el procesamiento o la
eliminación de deshechos, en cada etapa
los impactos ambientales se externalizan a las poblaciones más marginadas.
A menudo, todo esto ocurre lejos de los ojos de los ciudadanos preocupados o consumidores de los productos finales.
El EJ Atlas recopila estas historias de comunidades que luchan por la justicia ambiental de todo el mundo. Su objetivo
es hacer que estas movilizaciones sean más visibles, resaltar
reclamos y testimonios y defender las verdaderas responsabilidades corporativas y estatales por las injusticias infligidas a través de sus actividades. También intenta servir como un
espacio virtual para aquellos que trabajan en temas de Justicia Ambiental para obtener información, encontrar otros
grupos que trabajan en temas relacionados y aumentar la
visibilidad de los conflictos ambientales.
EJAtlas define a los conflictos socioambientales como movilizaciones de las comunidades locales, que van constituyendo movimientos sociales, y que pueden incluir o no el
apoyo de redes nacionales o internacionales.
La tipología propuesta por Joan Martínez Alier (2006) clasifica los conflictos de la siguiente forma:
• Conflictos en la extracción de materiales y energía: son
todos aquellos conflictos vinculados a la extracción primaria de un recurso, por ejemplo, los conflictos mineros,
por la extracción de petróleo, la degradación y erosión de
las tierras, la deforestación y la plantación de bosques implantados, la biopiratería.
• Conflictos sobre el transporte: son todos aquellos conflictos relacionados con el transporte de materiales y energía, por ejemplo los derrames de petróleo, sobre hidrovias,
ampliación de puertos y aeropuertos, construcción de
nuevas autopistas, etc.
• Conflictos sobre los residuos y la contaminación: por
ejemplo, los conflictos por pesticidas, residuos de energía
nuclear, desechos en las aguas, exportación de residuos,
contaminación transfronteriza, etc.
Según EJAtlas las dimensiones de la Justicia Ambiental incluyen la distribución sobre:
• Cargas de contaminación y acceso a los recursos ambientales
• Derecho a participar en la toma de decisiones
• Reconocimiento de visiones mundiales alternativas y la
comprensión del desarrollo
“Toda esta problemática forma parte del campo de la
Ecología Política, un creciente y fértil campo de investigación que estudia los conflictos ecológicos distributivos
(Martinez Alier 2004). Esta línea de investigación discute
la relación que usualmente se establece entre la escasez
de recursos y los conflictos argumentando que la escasez
no es un fenómeno apolítico (Robbins 2004). La Ecología
Política estudia las relaciones de poder y los procesos de
significación, valorización y apropiación de la Naturaleza que no se resuelven ni por la vía de la valoración económica de la naturaleza ni por la asignación de normas
ecológicas a la economía (Leff 2003).” Walter Mariana en
“Conflictos ambientales”, (2009)

Nada de lo que ocurre en la economía capitalista, traducido en injusticias ambientales producto de consecuencias nefastas sobre colectivos de personas que intentan luchar por
su lugar, por lo suyo y sus derechos, está exento de violencia
y de consecuencias mortales para el que osa levantarse contra tales injusticias.
Bibliografía
Libros
Artículos
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