0. Introducción
Una clase de "Males de la humanidad" detectados por observación de una persona común - que no ha querido estar ya más distraída - se corresponde con los efectos que se dan como consecuencia de acciones y omisiones naturalizadas y legalizadas por la teoría económica capitalista que se dan por sectores económicos o determinadas geografías. Una especie de esa clase resulta ser la "Imposición de sistemas de tipo industrial de producción alimentaria: agricultura, ganadería, horticultura". En el presente apartado se reseña una acotada investigación respecto a este Mal.
1. La Agroecología
Estos cambios permitieron un aumento substancial en
la producción destinada al bienestar humano y al desarrollo económico, pero al precio de una degradación considerable de numerosos servicios eco-sistémicos: de 24
servicios evaluados por el Millennium Ecosystem Assessment (MEA), cuatro se encuentran en avance y quince
están declinando. Si no se remedia la situación en el corto
plazo, el deterioro de los servicios eco-sistémicos podría
incrementar de manera significativa durante la primera
mitad de este siglo, lo cual tendría el efecto de disminuir
considerablemente las ventajas que las generaciones futuras podría obtener de los ecosistemas y comprometer la
vida humana en el planeta.
Esta sección está basada en la primera parte del curso
“Agroecología” en la modalidad MOOC (Massive Open Online Course) dictado por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) de la Secretaría de Agroindustria de la
Nación Argentina, en los meses de febrero y marzo de 2019.
1.1. (Re) Surgimiento de la Agroecología
Las prácticas que hoy se denominan agroecológicas son
ciertamente ancestrales. Pero el concepto mismo de “Agroecología” en el actual paradigma científico, se desarrolla durante los 80, de forma simultánea, en el trabajo de científicos
y en movimientos sociales de varios países de América Latina, cuando muchos agrónomos y ecólogos comprometidos
con las áreas de investigación de América Latina, buscaron
construir un modelo alternativo de desarrollo, a partir de
una evaluación crítica de los impactos causados por la llamada Revolución Verde.
El marco científico que elaboraron los partidarios de la Agroecología, alternativo al modelo hegemónico (industrial artificial,
dependiente, fundamentado en el uso de paquetes tecnológicos), ofrece a los diversos actores sociales ya comprometidos con las prácticas del tipo agroecológico en Latinoamérica, un marco teórico de referencia para pensar alternativas a
la agricultura dominante.
De esta forma, desde su nacimiento, la Agroecología va a
reunir bajo un mismo vocabulario a diversos tipos de actores y corrientes de pensamiento, desde acercamientos puramente técnicos a aquellos que se relacionan con un nuevo
modelo de sociedad. Estos actores tienen, entre otros objetivos, un objetivo común: el de buscar respuestas a los impactos negativos de la modernización agrícola.
1.2. Qué es la Agroecología
Siguiendo a Rosset y Altieri (2018), desde hace unos año
el mundo institucionalizado y establecido (FAO, multinacionales, etc) busca atrapar o coptar a la Agroecología como
disfraz verde de la agricultura industrial, despojándola de su
carácter político.
Los movimientos sociales, liderados por la
alianza global campesina La Vía Campesina (LVC), celebraron su propio Foro Internacional sobre la Agroecología del
24 al 27 de febrero de 2015 en Nyéléni (Mali). Se trataba de
responder a la amenaza de apropiación por el establishment
mencionada mediante el desarrollo de una visión compartida de la agroecología para la transformación, así como de
ponerse de acuerdo para trabajar juntos de manera transectorial (campesinas y campesinos, trabajadores, pueblos indígenas, nómadas, pescadores, consumidores, pobres urbanos, etc.) y transcontinental para defender la agroecología,
y construirla “desde abajo”. Compusieron esta visión de la
Agroecología:
“La Agroecología es la respuesta a la pregunta de cómo
transformar y restablecer nuestra realidad material en
el contexto de un sistema alimentario y un mundo rural
que se han visto devastados por la producción industrial de alimentos a partir de sus llamadas Revoluciones Verde y Azul. Consideramos la Agroecología como un
modo fundamental de resistencia a un sistema económico que sitúa el beneficio económico por delante de
la vida […]Las soluciones reales a las crisis del clima, de
la desnutrición, etc. no vendrán por una conformación
al modelo industrial. Hemos de transformarlo y construir nuestros propios sistemas alimentarios locales
que establezcan nuevos vínculos campo-ciudad, con
base en una producción de alimentos verdaderamente
agroecológica por parte de las campesinas y campesinos, pescadores artesanales, pastoralistas, pueblos indígenas, agricultores urbanos, etc. No podemos permitir que la agroecología se convierta en una herramienta
al servicio del modelo de producción industrial de alimentos: la consideramos como una alternativa esencial a ese modelo y como un medio para transformar el
modo en que producimos y consumimos los alimentos
en algo mejor para la humanidad y para la Madre Tierra.” Foro Internacional sobre la Agroecología del 24 al
27 de febrero de 2015 en Nyéléni (Mali).
2. Agroecología: respuestas a los impactos
de la Agricultura y Ganadería tradicional
2.1. Respuestas al impacto ambiental: la Agroecología
defiende otras maneras de producir
Si bien la modernización agrícola ha conducido a un aumento sin precedentes de los rendimientos y la producción
agrícola, también ha causado problemáticas y conflictos
ambientales.
La agricultura, junto también a la ganadería y a la horticultura, concebidas industrial y artificialmente, constituyen la
principal causa de contaminación del agua y proliferación de especies iinvasoras peligrosas por los vertidos de nitratos, fosfatos y pesticidas, la principal fuente antropogénica de gases
de efecto invernadero y, junto con la silvicultura y la pesca, la
principal causa de pérdida de biodiversidad en el mundo. La
agricultura también perjudica su propio futuro a través de la
degradación del suelo, la salinización, la extracción excesiva
de agua y la reducción de la diversidad genética de los cultivos y el ganado.
Esta conciencia de los impactos negativos de la agricultura en el ambiente ha ganado impulso desde la década del
80 y ha llevado a cambios marcados en la forma en que se
concibe la producción agrícola
Toda persona que vive en el mundo depende de los ecosistemas del planeta y de sus servicios que procuran alimento,
agua, la regulación del clima, plenitud espiritual, actividades
recreativas, entre otros. Dicho concepto implica trabajar integrando la perspectiva ecológica, sociocultural y económica, permitiendo tomar mejores decisiones de gestión sobre
los sistemas.
La figura que aparece en la siguiente página muestra los
servicios de los diferentes ecosistemas y la evaluación del
impacto de la agricultura sobre estos servicios.
A lo largo de los últimos cincuenta años, la Humanidad
modificó a los ecosistemas más rápida y profundamente que
durante cualquier otro período comparable de su historia,
en gran medida para satisfacer una mayor demanda de alimento, agua dulce, madera, fibra y energía, lo que causó una
pérdida considerable y en gran parte irreversible de la biodiversidad terrestre.
Revertir este proceso de degradación de los ecosistemas,
de forma que los mismos puedan responder a las demandas
crecientes de las funciones que cumplen, es un desafío que
puede y debe ser enfrentado. Pero para ello son necesarios
cambios importantes, en nuestras políticas, en nuestras instituciones y en nuestras prácticas.
El MEA puso en evidencia, con el aval de la comunidad
científica mundial, la necesidad de transformaciones radicales en la manera en la que se concibe a los sistemas agrícolas
del presente y del futuro, tomando en cuenta el conjunto de
servicios eco-sistémicos requeridos para la humanidad.
1) Características de la dimensión ambiental
de la Agroecología y diferencias con la Agricultura
tradicional industrial
2) Conceptos relacionados a la Agroecología
• Agricultura biodinámica
La agricultura biodinámica es un método de agricultura
ecológica basado en las teorías de Rudolf Steiner, fundador
de la antroposofía. Este tipo de agricultura considera las granjas como organismos complejos. Hace hincapié en la interrelación entre suelos, plantas y animales, tratando el conjunto como un sistema en equilibrio, evitando en la medida
de lo posible intervenciones externas, teniendo en cuenta
la pérdida de nutrientes debido a la salida de las cosechas y
otros productos fuera de la finca.
Como en otras formas de agricultura ecológica, se evita el
uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas industriales. La
agricultura biodinámica se diferencia de otros tipos de agricultura ecológica en el uso de preparados vegetales y minerales como aditivos para el compost y aerosoles para el terreno, así como en el seguimiento de un calendario de siembra
basado en el movimiento de los astros.
• Permacultura
La permacultura es un sistema de principios de diseño
agrícola y social, político y económico basado en los patrones y las características del ecosistema natural. Tiene muchas ramas, entre las que se incluyen el diseño ecológico, la
ingeniería ecológica, diseño ambiental, la construcción y la
gestión integrada de los recursos hídricos, que desarrolla la
arquitectura sostenible y los sistemas agrícolas de auto mantenimiento modelados desde los ecosistemas naturales.
El término «permacultura» (como un método sistemático)
fue acuñado por primera vez por los australianos Bill Mollison y David Holmgreen en 1978. La palabra permacultura
(en inglés permaculture) es una contracción, que originalmente se refería a la agricultura permanente,pero se amplió
para significar también cultura permanente, debido a que se
ha visto que los aspectos sociales son parte integral de un
sistema verdaderamente sostenible, inspirado en la filosofía
de la Agricultura Natural de Masanobu Fukuoka.
Desde sus inicios a finales de los años 70, la permacultura
se ha definido como una respuesta positiva a la crisis ambiental y social que estamos viviendo.
• Agricultura ecológica
La agricultura ecológica, orgánica o biológica es un sistema de cultivo de una explotación agrícola autónoma basada en la utilización óptima de los recursos naturales, sin
emplear productos químicos sintéticos, u organismos genéticamente modificados (OGMs) —ni para abono ni para
combatir las plagas—ni para cultivos, logrando de esta forma obtener alimentos orgánicos a la vez que se conserva la
fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente. Todo
ello de manera sostenible y equilibrada.
Estas tres concepciones de agricultura, como también la
agricultura natural, la agricultura indígena, la agricultura
familiar, la agricultura campesina, son tipos de agricultura natural que buscan el equilibrio con el ecosistema, son
sistemas agrícolas sostenibles, que se han mantenido a lo
largo del tiempo en distintas regiones del mundo buscando
satisfacer la demanda de alimento natural y nutritivo a las
personas y los animales, de manera que el agro ecosistema
mantenga el equilibrio.
2.2. Respuesta al impacto social, económico y político:
la Agroecología se presenta como una alternativa
de inclusión social, económica y política
1) Dimensión Social
En el desarrollo de modelos agropecuarios más sustentables la Agroecología no se interesa únicamente por las
técnicas y prácticas agronómicas, sino también por las formas de organización social de la producción, las formas de
comercializar, las políticas públicas e institucionales, en la
búsqueda de mayor inclusión social, en mejorar las condiciones de vida de los pueblos y en trasformar las estructuras de poder.
La Agroecología presenta, desde su origen, una dimensión socioeconómica que ha llegado, en ocasiones, a definirla como un movimiento social, especialmente en América Latina. Desde su nacimiento, los militantes sociales
y políticos latinoamericanos se valieron del concepto de
Agroecología para pensar en una alternativa productiva,
económica y social a la agricultura, ganadería y horticultura excluyente orientada a la exportación. A su vez, otros actores, en el otro extremo del planeta, se inscribieron dentro
de esa visión, particularmente en Francia.
¿Se puede pensar a la Agroecología como una transición
no solo agronómica sino también socio económica?
Una estructuración del establecimiento agrícola que posibilite la biodiversidad, una organización de los circuitos
comerciales que no aísle a los pequeños productores, una
economía de la producción que no empuje al uso de insumos, un trabajo de agricultor que no es sinónimo de empobrecimiento. Estos ejemplos que ilustran la dimensión
holística de la agroecología.
Para comprender mejor estos desafíos socioeconómicos,
es útil a detenerse en los cuatro desafíos a los que se deberá
hacer frente para responder a los efectos socioeconómicos
de la modernización agrícola:
1. Organizar los mercados de otra manera: enfoque agroecológico debe ser contrario al fenómeno de especialización regional.
2. Construir sistemas menos dependientes de insumos
agrícolas mediante la búsqueda de la integración agroecológica.
3. Transformar la lógica de las políticas públicas: hacerlas
favorables al medio ambiente y a prácticas agroecológicas.
4. Reinventar la tarea del agricultor: no sólo seguir recetas de los científicos de las grandes empresas del sector sino reivindicar el saber particular y local de los propios productores para la sustentabilidad.
3) Dimensión Política
Por medio de movimientos como el Movimiento Agro
Ecológico de América Latina y el Caribe (MAELA) o la Vía
Campesina en el plano mundial, la Agroecología se ha convertido en el punto de encuentro de múltiples militantes:
agrupamientos de pequeños productores, sindicatos, comunidades indígenas, asociaciones rurales de mujeres y de
jóvenes, entre otros.
Su perspectiva es claramente política,
como lo reafirmó la declaración del Fórum Internacional deAgroecología que se reunió en Mali en febrero de 2015:
“La agroecología es política; ella demanda que nos
comprometamos con la causa y que transformemos
las estructuras de poder de nuestras sociedades. Debemos poner el control de las semillas, la biodiversidad,
las tierras y territorios, el agua, los sabores, la cultura,
los bienes comunes y los espacios comunitarios en las
manos de los pueblos que alimentan al mundo.”
2.3. Respuesta al impacto cultural: cuestionar la idea
tradicional de la relación Humanos - Naturaleza
La Agroecología se vincula conceptual y espiritualmente con el principio fundamental de la cultura andina es el
sumak kawsay o Buen Vivir (como se ha visto en II.8 la cosmovisión del Buen Vivir es el eje de la respuesta al
Extractivismo en general), el respeto mutuo a todos los seres
y a las instituciones ancestrales creadas para normar la vida
comunitaria.
Se basa en los principios de la equidad, solidaridad, reciprocidad, disciplina, respeto, reconocimiento a la
diferencia, conservación y sobre todo el reconocimiento de
que somos parte integrante de la naturaleza. El “Buen Vivir” es una forma de plantear la vida hacia el bienestar social
pleno. Cuestiona el desarrollo destructor de la modernidad
desde una perspectiva cuyo centro es la naturaleza, sus leyes y equilibrio.
“La agroecología combina los sistemas de conocimiento indígenas tradicionales sobre los suelos, las plantas,
etc, con las disciplinas procedentes de la ciencia moderna ecológica y agronómica. Al promoverse un diálogo de saberes e integrar elementos de las ciencias
occidentales y las etnociencias locales, van surgiendo
una serie de principios que, de aplicarse a una región
en concreto, tomarán diferentes formas tecnológicas,
dependiendo del contexto socioeconómico, cultural y
medioambiental.” Rosset y Altieri (2018, p.32)
3. Soberanía Alimentaria
3.1. Definición de Soberanía Alimentaria
La organización campesina internacional Vía Campesina en 1996 definió la soberanía alimentaria como:
“El derecho de cada nación de mantener y elaborar su propia capacidad para producir sus propios alimentos de base, respetando la diversidad productiva y cultural.”
El mismo año, el Fórum de ONG de la Cumbre Mundialsobre la Alimentación declara que:
“Cada nación debe tener el derecho a la soberanía alimentaria con la finalidad de alcanzar el nivel autosuficiencia alimenticia y la calidad nutritiva que estima adecuadas sin sufrir represalias de ningún tipo.”
Vía Campesina precisó en el año 2000 que la soberanía
alimentaria también concierne al “derecho de los pueblos a
definir sus propias políticas agrícolas y alimenticias”, y luego
en 2003 afirmó que “la soberanía alimentaria representa el
derecho de las poblaciones, de sus países o uniones, a definir
su política agrícola y alimenticia, sin dumping, con respecto
a otros países.”
En un mundo en el que las economías de escala y las fuerzas del mercado dominan al sistema alimentario, la cuestión
de la soberanía alimentaria se está volviendo tanto urgente
como ineludible. Tanto es así que en 2010 la Organización
Mundial de Comercio (OMC), con bastante de cinismo, declaró oficialmente: “El comercio internacional de productos
alimenticios no debe ser considerado como una actividad
meramente económica. Es ante todo una responsabilidad
ética. Aquellos que ocupan las tierras con abundancia tienen una responsabilidad hacia aquellos que ocupan las tierras con penuria.”
Esos objetivos “éticos” proclamados no resultaron suficiente fuerza para poder frenar la concentración de la
tierra productiva y la destrucción de las economías locales y las comunidades rurales. Los pequeños productores
mexicanos enfrentados con la llegada del maíz ultra barato, hecho en EEUU, lo experimentaron de primera mano;
al igual que los productores indios de granos y de aceite
de mostaza arrastrados bajo el asalto del lobby de la soja
estadounidense.
Pero este no es un caso aislado. En todo el mundo existen
ejemplos de tragedias locales causadas por la irrupción de
importaciones alimenticias provenientes de las “tierras con
abundancia”.
3.2 La Agroecología como movimiento
por la Soberanía Alimentaria
Enfrentada a estos asaltos económicos, ecológicos y sociales perpetuados contra los pequeños productores y sus
comunidades, la Agroecología emerge como un movimiento
alternativo, unificando a productores y consumidores en la
búsqueda de la reivindicación de su soberanía alimentaria,
del derecho de una comunidad a elegir qué cultivar, cómo
cultivarlo, con qué tecnología hacerlo, en qué territorio y
qué consumir.
“Comer es un acto agrícola” dijo en 1989 la máxima celebridad de la agricultura y autor estadounidense WendellBerry, convertido en la eminencia de los agroecologistas
estadounidenses. ¿Pero qué quiso decir realmente con ello?
Según Berry, “la mayoría de las personas piensan en los alimentos como productos agrícolas, pero no piensan en sí
mismas como participantes en la agricultura, sino sólo como
consumidoras”.
En otras palabras, comer es un acto político. “No somos
libres mientras que nuestra alimentación, y la fuente de
nuestra alimentación estén controladas por otro. La condición de consumidor pasivo no es una condición democrática. Para vivir libremente, hay que comer con conciencia…”
añadió el mismo. Para ello, también hay que cultivar conscientemente.
4. Seguridad Alimentaria
4.1. Definición de Seguridad Alimentaria
Se considera que un hogar está en una situación de seguridad alimentaria cuando sus miembros disponen de manera sostenida a alimentos suficientes en cantidad y calidad según las necesidades biológicas.
La FAO afirma que:
“Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a suficientes alimentos, inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias
en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa
y sana”.
4.2. Diferencias entre Soberanía y Seguridad alimentaria
En opinión de Carlos Carballo (en Myriam Gorban et al, 2011, p. 23) la “Soberanía Alimentaria” va más allá de la “Seguridad Alimentaria”, ya que no se restringe a asegurar el alimento para toda la población, aunque éste sea uno de sus objetivos.
Según el mismo Carballo, desde la óptica de Vía Campesina, cuatro variables son claves para diferenciar el alcance
de los conceptos “Soberanía” y “Seguridad Alimentaria”: el
Rol del Estado, la Concepción de la tecnología para producir
alimentos, los Actores que promueven cada concepción y el
Objetivo principal de la propuesta.
El Cuadro N° 1 sintetiza estas dos visiones, que como se
aprecia, se centran en la etapa primaria del Sistema Agroalimentario, la producción de alimentos:
4.3. Seguridad alimentaria y Agricultura urbana
Según Miguel Altieri, en reciente artículo (2019), en el 2030 el
80% de la población mundial vivirá en ciudades, incluyendo
el 56% de los más pobres y el 20% de los malnutridos. Una
ciudad de 10 millones de habitantes debe importar 6 mil toneladas de alimento por día, que viajan en promedio 1500 kilómetros. Las implicaciones ecológicas de dicho sistema
alimentario en términos de uso de energía y emisiones de
gases de invernadero son enormes y su vulnerabilidad es
obvia si se produjera una interrupción importante de la distribución de alimentos si, por ejemplo, ocurriera un gran
terremoto. Factores como fallas en la agricultura industrial por el cambio climático, mayores costos de la energía,
presión demográfica por migraciones masivas y el control
corporativo del sistema alimentario, auguran un aumento
del precio de los alimentos y mayor escasez de estos en las
grandes urbes.
Sigue argumentando Altieri que, dado este escenario sombrío, la “agricultura urbana (AU)” se enarbola como una alternativa para mejorar la seguridad alimentaria en un planeta urbanizado. Se argumenta que la producción de frutas frescas,
verduras y productos de origen animal en ciudades, puede
mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición locales, especialmente en las comunidades marginadas. Aunque se ha
estimado que la AU puede proporcionar entre el 15 y el 20%
de los alimentos globales, una pregunta persiste: ¿qué nivel
de autosuficiencia alimentaria pueden obtener las ciudades
a través de la AU? Se calcula que para proporcionar 300 g /
día per cápita de verduras frescas, 51 países tendrían un área
urbana insuficiente para cumplir con este objetivo nutricional. Además, la AU requeriría que el 30% del área urbana
estuviera disponible para satisfacer la demanda mundial de
verduras, algo difícil dado los problemas de acceso a la tierra
y al agua y a la expansión urbana.
En Argentina las Asambleas Ciudadanas, ONG, grupos de
vecinos e investigadores comprometidos por la Agroecología, promueven propuestas de cambio en la matriz urbana
y de interface urbano rural. Varias organizaciones y asambleas socio ambientales acordaron presentar en sus Municipios o Comunas, proyectos de Ordenanza que fomenten laAgroecología. El GEPAMA (UBA), Universidades Nacionales
y actores sociales, proponen el desarrollo de Escudos Verdes
Productivos en torno a centros urbanos.
Andrea Fernández Rodríguez y Walter Pengue, sobre los
proyectos de escudos verdes agroecológicos del GEPAMA –
UBA, dan una excelente explicación acerca de la vinculación agroecología y ciudad. Explican que lo que se plantea
con los escudos verdes agroecológicos es una idea de establecer, en todo un perímetro alrededor de la ciudad, plantaciones agroecológicas que generen una producción para
proteger la salud de los habitantes ante lo que produce la actividad agrícola intensiva, y también para empezar a valorizar otra vez los bienes y servicios que antes la ciudad perdió
provenientes de los sistemas ecológicos. Con la agroecología
se puede alimentar en el plano local a una buena proporción
de la gente de las ciudades.
Dicen estos expertos que para alimentar con Agroecología
a una ciudad con 20 millones de personas lo que hay que
pensar es en cambiar a las ciudades. Hay que volver a rescatar los bienes y servicios ecosistémicos que se cancelaron
y que podrían ser muy bien aprovechados. Es decir, se podrían utilizar parques, espacios públicos, los techos de los
edificios, la agricultura vertical, el sistema de arbolado lineal
que podría aprovecharse en la producción de alimentos, se
podría producir en los balcones, en las casas. Esto no va a
compensar inmediatamente el sistema de producción que
se necesita para abastecer una ciudad de esta magnitud pero
va a morigerar bastante la demanda de recursos
hacia la fuera de la ciudad. Y esto hay que tenerlo muy en
cuenta en situaciones de crisis.
Puntualizan que en materia de relaciones entre agroecología y ciudades, hoy día hay que tener en cuenta
una perspectiva importante: hay 14 mil millones de hectáreas a escala global, con unos 7 mil millones de personas hoy, 9 mil millones de personas en el año 2050. Las ciudades
actualmente están ocupando el 2.5 por ciento de la superficie pero hoy en día son las ciudades las que se llevan el 75-80
por ciento de toda la energía. 75-80 por ciento de todos los
materiales son las ciudades donde se produce el 80 por ciento del conocimiento humano. Son las ciudades la enorme
oportunidad que tenemos para poder y presionar hacia un
cambio real en la agricultura global desde las ciudades. Es en
las ciudades donde el proceso educativo empieza a tener un
trasfondo muy fuerte y donde se puede generar este tipo de
cambio. Por eso si la ciudad informada demanda Agroecología la oportunidad está presente.
Bibliografía
Libros
Gorban, Myriam et al. Seguridad y Soberanía alimentaria. Colección Cuadernos. Buenos Aires, 2011.
Rosset, Peter y Altieri, Miguel. Agroecología, ciencia y política. SOCLA. 2018
Artículos
“El surgimiento de la Agroecología”. Material del Curso “Agroecología” en la modalidad MOOC (Massive Open Online Course) dictado por el INTA febrero-marzo 2019.
“Diferentes acercamientos a la Agroecología”. Material del
Curso “Agroecología” en la modalidad MOOC (Massive Open
Online Course) dictado por el INTA febrero-marzo 2019.
Autores Varios (AAVV). Los Principios de la Agroecología. Red
CIDSE.2018
Altieri Miguel. Puede la agricultura urbana alimentar a lasciudades? 2/5/2019
Videos
Enfoque agroecológico contrario al fenómeno de especialización regional. Walter Pengue Gepama-UBA - Mooc INTA Agroecología – 2019
Sistemas menos dependientes de insumos agrícolas. Enrique
Goitez - Mooc INTA Agroecología – 2019
Transformar las lógicas de políticas públicas. Roberto Cittadini - Mooc INTA Agroecología - 2019
Reinventar el oficio de agricultor. Maximiliano Pérez - Mooc
INTA Agroecología - 2019
Cordones o Escudos verdes agroecológicos. Fernández Rodríguez y Pengue. Gepama - Mooc INTA Agroecología – 2019








