31/12/22

II.13 Teoría de la Prop. Originaria - Renta Básica Universal (RBU)

  0. Introducción

Una clase de "Males de la humanidad" detectados por observación de una persona común - que no ha querido estar ya más distraída -  se corresponde con los efectos que se dan como consecuencia de acciones y omisiones naturalizadas y legalizadas por la teoría económica capitalista que se dan por sectores económicos o determinadas geografías. Una especie de esa clase  resulta ser la  "Alta proporción de economía informal y/o de trabajo precarizado y/o de desocupación". En el presente apartado se reseña la segunda parte de  una acotada investigación respecto a este Mal.



1. Teoría de la Propiedad Originaria 

Respecto de la creación originaria de la propiedad, aquí la referencia obligada en este caso ha sido el filósofo inglés John Locke (1632 – 1704). Según David Bollier (2016), el plan de Locke y seguidores fue deslegitimar el poder de los monarcas y nobleza y así legitimar el poder de la naciente clase de empresarios de ejercer dominio absoluto sobre “propiedades a través de mercados”

En consecuencia, en el siglo XVIII el liberalismo forjó el Derecho a la Propiedad Privada hallando justificación a partir de los escritos de John Locke en el siglo XVII, tanto respecto a la legitimación de la propiedad originaria como de la propiedad proveniente del trabajo humano. 


1.1. Propiedad de los frutos del trabajo humano 

Según John Locke en su obra Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil de 1689 (1960) así se explica el origen de la propiedad personal:  “si bien la Tierra y todas sus criaturas inferiores son comunes a todos los Hombres, todo Hombre, sin embargo, tiene propiedad de su propia persona. A esto nadie tiene derecho sino el mismo. La labor de su cuerpo y el trabajo de sus manos, podemos decir, son propiamente suyos. Cualquier cosa, entonces, que saque del estado de las que la Naturaleza ha provisto y dejado en él, con la cual el Hombre haya mezclado “su trabajo” y a la que le haya agregado algo que le es propio, se convierte así en su propiedad.” 

La clave aquí es qué quiso decir Locke con “su trabajo”. 

Si el significado es “el trabajo del que uno es dueño”, con la consiguiente justificación de la esclavitud de antaño o de su derivado contrato de empleo asalariado de hoy en día. O bien, si el significado de “su trabajo” se debiera circunscribir al “trabajo que uno puede llevar a cabo por sí mismo”. A raíz de esta diferencia de interpretaciones con el devenir de los años se ha desnudado una gran paradoja sobre Locke y sus escritos al respecto. 

Por un lado Locke es visto como un padre de la teoría democrática y económica liberal ortodoxa. Pero por otro lado Locke mismo ha dado fundamento a la llamada “Teoría de la Propiedad del Trabajo” (TPT), que en su evolución hoy puede ser considerada, a partir de la obra de David Ellerman (1992) una crítica radical al corazón del capitalismo, es decir hacia su sistema de empleo asalariado, como se ha visto en II.3. 


1.2. Propiedad originaria 

El argumento de Locke (1960) se refiere a un hipotético estado original de la sociedad, previo a la acumulación, cuando la Naturaleza era un Bien Común de y para todos

La base del argumento de apropiación es el siguiente: la tierra en su estado original, se consideraría como no-apropiada por nadie (res nullius), pero si un individuo aplicase su trabajo a la tierra, previamente ocupada por él, ésta se convierte en su propiedad. Pero esto con una condición, como el mismo Locke advirtió en la llamada condición lockeana: que se deje “tanto y tan bueno (del recurso) para los demás”. De esto se debería inferir también que para que se pueda profesar posteriormente justicia en las transferencias voluntarias, propias del capitalismo, se debería verificar esta condición antecedente de “justa adquisición originaria” en los términos planteados. 

Es importante destacar en esta materia el aporte de Thomas Paine, uno de los revolucionarios estadounidenses y precursor del Estado de bienestar, en su obra Justicia Agraria de 1797 (1999), quien propuso un esquema esencialmente equilibrado, por el cual se debería defender, Estado mediante, a aquellos que fueron desposeídos de su dotación natural, o que simplemente llegaron tarde. Tal como ocurre hoy en día con la mayor proporción de los habitantes de este planeta, que no pueden acceder ni a un centímetro cuadrado de tierra porque otros más poderosos ya acapararon en exceso, sin tomar en cuenta ni la condición lockeana ni las recomendaciones de Paine. 

Si bien los impulsores del Capitalismo interpretaron a su modo a Locke para justificar todo tipo de abuso y excesos en la apropiación originaria, e ilegítima, de Bienes Comunes de la Humanidad y en sus posteriores transferencias, que se siguen verificando hoy en día y cada vez más, lo que se acaba de reseñar, es decir, el legítimo derecho de muchos desposeídos a una parte de la propiedad originaria, es de alguna manera el fundamento de reclamos en muchos países por la implementación de una Renta Básica Universal


1.3. Derecho a la Propiedad Originaria  

Los nuevos Seres Humanos que van a nacer en este planeta no piden venir a este mundo. Es un hecho regido por las Leyes de la causalidad universal. Producto de una combinación de leyes físicas y químicas universales con las particulares características de este planeta de este sistema solar de esta galaxia de este Universo es que se da origen a la vida en general y la humana en particular. 

La especie humana, a la que pertenecen estos seres que están próximos a nacer, se ha dado para sí desde hace algo más que dos siglos un sistema de organización económica, social y política, para procurarse la satisfacción de las necesidades que tiene como especie habitante de este planeta, que se ha dado en llamar Capitalismo. 

Un planeta Tierra cuyos recursos naturales orgánicos e inorgánicos están para justamente abastecer las necesidades de todos los seres vivos que lo habitan en general. En las Leyes de la causalidad universal generales no figura ninguna jerarquía a priori a privilegiar a la hora de hacer uso de los recursos naturales del planeta Tierra. Dichos recursos naturales están para servir de manera integral a todas las especies, incluida la humana. 

Entonces, los nuevos Seres Humanos que están por llegar a la vida en este planeta no pueden ser jamás responsables de la condición socioeconómica que van a heredar ni bien nazcan, y en consecuencia no merecen pagar las consecuencias derivadas de ello. No pueden ser jamás responsables de los fallidos y horrores que esta forma capitalista de organización económica, social y política ha producido, produce y seguirá produciendo mientras exista. 

Que los nuevos Seres Humanos que llegan a la vida en este mundo tengan que encajar automáticamente en la condición socio económica que detentan sus padres, y que estén condicionados a tal situación desde el primer minuto de su vida, es una situación de absoluta “injusticia social”, ya sea que esos padres pobres sean pobres (situación más probable) o ricos (situación menos probable).

Para la solución de esta situación de “Injusticia Social” diversos autores apelan a diferentes teorías sobre la “justicia” y sobre la “justicia social”. Acá simplemente se apela a incontrastables leyes de causalidad universales

El planeta Tierra tiene ya unos 4.500 millones de años y los servicios de sus ecosistemas han estado disponibles siempre para todos los seres vivos por igual que han existido en cada época

La falla es enteramente humana, y es la especie humana misma la que debe procurar que dicha injusticia social originaria no ocurra. La especie humana, organizada en sociedad, debe dar solución a esta injusticia que desde el momento cero sufren grandes mayorías de Seres Humanos que llegan a la vida, injusticia causada por generaciones de Seres humanos que han vivido previamente, si es que pretende siquiera seguir ufanándose de ser la “especie inteligente”. 

Porque qué culpa podrían tener las personas que llegan al mundo de haberlo hecho en este momento y no antes; y qué culpa les podría caber si al momento de llegar a la vida otros antecesores ya hayan cercado y acaparado, de manera ilegítima (sólo por leyes arbitrarias y artificiales creadas por otros Seres Humanos), prácticamente todos los Bienes Comunes, y hayan creado e instaurado un sistema socio económico diseñado para que cada vez más se separen las brechas entre ricos acaparadores y pobres sin acceso real a nada. 

En este tren de razonamiento, en base a Leyes de la causalidad universal, es claro que ningún Ser Humano podría arrogarse un derecho mejor sobre el planeta y sus recursos que su prójimo que recién llega. Éste tiene derecho desde que nace a su porción de Propiedad Originaria que le permita subsistir dignamente. La sociedad a la que llega para integrarse debería velar por ello.

Sólo en la estupidez sobre la que se edificó el actual sistema socio económico que nos rige puede pasar lo que pasa, algo que el grueso de los Seres Humanos lamentablemente ha naturalizado, y para lo cual todas las teorías jurídicas de justicia han colaborado al legalizar lo ilegítimo. 


1.4. Derecho a la Propiedad Originaria como fundamento de acceso a los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC)

Se señaló que una apropiación originaria por parte de un Ser Humano solo podría ser justa sólo en la medida que siga habiendo tanta tierra buena y tanto recurso natural bueno para todos los demás. Y esto es lo que propuso Locke en su condición, y en principio es correcto, no porque lo haya dicho Locke, sino como se dijo por el Derecho a la Propiedad Originaria fundado en la causalidad de leyes universales. Si la apropiación originaria no resultase así justa, no deberían resultar válidas las transferencias posteriores de dicha propiedad, ya que resultarían en mayores y mayores concentraciones injustas de propiedades. De todos modos, a pesar de lo dicho, las acumulaciones ilegítimas es lo que de facto ha terminado ocurriendo en todo el mundo. 

Todo cercado y acaparado injusta e ilegítimamente por imperio de la fuerza por parte de los detentadores históricos del Poder asimétrico, tales como los acumuladores de riquezas materiales, el Patriarcado, las Religiones, el poder Militar y Estado, ha sido la constante, de manera tal que la gran mayoría de las personas que hoy en día llegan al mundo se ven en la situación de “castigados y culpables por haber llegado tarde” al reparto

Los nuevos Seres Humanos que llegan a este mundo deberían ser atendidos ni bien nacen por toda la especie, organizada en sociedad, especialmente los que llegan al mundo con desgracia socio económica heredada. La sociedad organizada debería velar por el correcto desarrollo de nuevos miembros de la especie. Este es un concepto que trasciende la época actual marcada por el Capitalismo. Hace centenas, decenas de miles de años fue así, y debe volver a ser así, con las características de este tiempo, so pena de que esta especie siga queriendo llamarse a sí misma “inteligente” o “civilizada”. 

Se trata de una cuestión vigente y válida para la Humanidad para todo tiempo y lugar. Hoy en día parece que la Humanidad ha extraviado el instinto de conservación como especie, al punto de involucionar como tal a medida que más se tecnologiza, habiendo llegado a los extremos de diseñar herramientas y dispositivos que la ponen en peligro cierto e inminente, tanto desde el punto de vista armamentístico como por las consecuencias de un sistema económico que arrasa y contamina los ecosistemas y la biosfera. 

En términos contemporáneos de Derechos Humanos, lo antedicho significa que toda persona humana tiene derecho, sólo por venir a este mundo, a una Propiedad Originaria, a un derecho de acceso a los Bienes Comunes que la especie humana usufructúa a partir de los Recursos Naturales del planeta Tierra. 

Por el hecho de que hoy los Bienes Comunes se hallan en el máximo nivel histórico de cercamiento y privatización (visto en II.6) por parte de grandes propietarios privados y públicos, la sociedad organizada debería indemnizar o compensar a cada Ser Humano que viene a la vida. Esto por haber permitido que quienes por el azar llegaron primero a la vida hayan acaparado esos Bienes Comunes para sí y para sus derechohabientes, Bienes Comunes que han sido y son patrimonio de toda la Humanidad, no tan sólo de algunos.

En otras palabras, toda persona humana debe tener un acceso garantizado al goce de los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC), tan ampliamente difundidos por los tratados de Derechos Humanos, recogidos por la mayoría de las Constituciones de los principales países del mundo occidental, y a la vez tan escasamente cumplidos en la práctica por los Estado Nación del mundo. 

Tal acceso a los DESC debería darse con un alcance como mínimo de acuerdo a lo enunciado en el artículo 23 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombrede 1948

“Toda persona tiene derecho a la propiedad privada correspondiente a las necesidades esenciales de una vida decorosa, que contribuya a mantener la dignidad de la persona y del hogar”. 


1.5. Renta Básica Universal como medio de acceso garantizado a los DESC

Mucho se habla y se escribe sobre la exigibilidad judicial de los DESC ante los Estado Nación. En la práctica lo concreto es que se termina negando todo valor jurídico a los DESC, los cuales son caracterizados como meras declaraciones de buenas intenciones, de compromiso político y, en el peor de los casos, de engaño o fraude tranquilizador hacia la población. En la realidad ocurre que los instrumentos que establecen DESC son considerados documentos de carácter político antes que catálogos de obligaciones jurídicas para el Estado, como sí es el caso de la gran mayoría de los DerechosCiviles y Políticos (DCyP)

Aunque según Abramovich y Courtis en “Hacia la exigibilidad de los derechos económicos, sociales y culturales”(2004) los DESC también pueden ser caracterizados, como los DCyP, como un complejo de obligaciones positivas y negativas por parte del Estado, en este caso de los DESC las obligaciones positivas revistan una importancia simbólica mayor para identificarlos, pero existen algunas obligaciones negativas del Estado en materia de DESCA que pueden ser justiciables, como por ejemplo obligaciones por parte del Estado de no empeorar determinados estados de situación referentes a los DESC (principio de no regresividad)

En concreto es difícil seguir argumentando que hoy se viva, en cualquier lugar del mundo, en “Estados de Derecho” puesto que, como se debe deducir de su nombre, en dichos Estados de Derecho no se podría dejar a franjas tan grandes de la población sin acceder a los más elementales DESC

Además, al no ser cumplidos los DESC convierte en gran medida a los demás derechos Civiles y Políticos en una farsa formal carente de sustento real. ¿Cómo podría una persona sin acceso a vivienda y/o alimentación sentirse realmente libre y en plano de igualdad ante los demás, o como pensar que no sería objeto de discriminación? Resulta evidente que si una persona se saca el velo del derecho constitucional liberal podrá advertir que se verifica que en la realidad “sin DESC no puede haber DCyP”

Que la población disponga un acceso irrestricto y garantizado a los DESC como prioridad por parte de los Estados Nación implicaría, sin dudas, replantear en buena parte los DCyP, y con ello la estructura de la mayoría de las Constituciones de dichos Estados Nación. Por ejemplo el derecho absoluto de Propiedad debería ser revisado, y la democracia representativa debería dejar paso a mecanismos para una democracia más directa. No parece muy probable que esto fuera a ocurrir en un corto o mediano plazo.

Sin embargo, basados en lo visto anteriormente, en muchos países se levantan hoy voces a favor de la implementación de una Renta Básica Universal RBU (también llamada Basic Income o Ingreso Ciudadano otros países) en el convencimiento de que sería un camino para lograr un justo acceso garantizado a los DESC, que en todas partes del mundo, según el actual modelo habitual de organización política en Estados Nación, son negados a amplísimas y cada vez más crecientes capas de la población. 

La RBU es percibida hoy, tanto en medios académicos como en la arena social y política, como una medida realmente capaz de abrir caminos para la articulación de escenarios sociales más justos y civilizados, para la construcción de relaciones sociales más libres. Se sabe perfectamente, por todo lo visto hasta acá, que una economía capitalista con rostro humano es una cosa imposible de conseguir. Y que con respecto a la implementación de una Renta Básica Universal  es muy difícil que a nivel Estado Nación se ceda en la adopción de este tipo de medidas en las condiciones que debe tener. 

No obstante:
Se puede considerar que hacer activismo a favor de una Renta Básica Universal permite, en la discusión, hacer foco y elevar el nivel de discusión sobre gran cantidad de los Males que afectan a la Humanidad por acción y efecto de la economía capitalista.

 
2. Renta Básica Universal (RBU) 

2.1. Definición de Renta Básica Universal 

Este apartado está basado en Arcarons, Raventós y Torrens (2017).

Según la Red Renta Básica: «la Renta Básica Universal es un ingreso pagado por el Estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad, incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta y sin importar con quién conviva». 

En otros términos, la renta básica es una asignación monetaria equivalente, por lo menos, al umbral de la pobreza que se confiere con arreglo a tres principios: el de incondicionalidad (la renta básica se recibe al margen de cualquier tipo de circunstancia que nos acompañe), el de universalidad (la renta básica la recibe todo el mundo) y el de individualidad (la renta básica la reciben los individuos, no las familias u otras unidades de convivencia).

1) Individualidad e Incondicionalidad 

Que la renta básica sea incondicional significa que se percibe de entrada, ex ante, al «inicio» de la interacción social con los demás, y se sostiene a lo largo de toda esa interacción. Que sea individual significa que la recibe directamente cada persona habitante de un Estado sin entrar en consideración alguna de su pertenencia a familias o a clases o a grupos, sin poder ser así objeto de discriminación alguna.

Los subsidios condicionados son los típicos propios de los "regímenes de bienestar". Se obtienen solo a condición de que las personas se hallen ya en una situación social de determinada vulnerabilidad alta. Tal es el caso, por ejemplo, de los "planes sociales" en Argentina, o el de las rentas mínimas de inserción o «garantizadas», como se denominan en algunas comunidades autónomas de España, y otras prestaciones no contributivas, que entran en juego solo cuando se logra demostrar que se ha caído en una situación de pobreza o extrema pobreza. También las prestaciones contributivas (subsidios por desempleo, pensiones de jubilación, etc.), se perciben a condición de una determinada circunstancia: la de estar desempleados, la de tener una edad superior a un número de años determinado, haber podido tributar a la Seguridad Social a lo largo de los años anteriores, etc. 

¿Por qué resulta la incondicionalidad social y políticamente fecunda? La implicación más poderosa de la incondicionalidad es el incremento de la autonomía derivado del robustecimiento del poder de negociación de individuos y grupos

Mayor autonomía al tener la existencia material garantizada ex ante, incondicionalmente —en suma: como si la existencia material de la persona fuera un derecho— permitiría a las personas oponerse, poder decirle "no" a formas de trabajo y de vida indeseadas,  que no les satisfacen, que poco o nada tienen que ver con aquello que se es o se quiere ser. 

Mayor autonomía al tener la existencia material garantizada incondicionalmente permitiría alzar la voz y lograr participar de forma efectiva en los procesos de toma de decisiones relativas a todo tipo de contratos y relaciones sociales. 

Varias son las ventajas de una renta básica incondicional con respecto a los subsidios condicionados. Aquí se reseñan solo tres de ellas. 

En primer lugar, una renta básica universal destaca por su simplicidad administrativa, al ser a la vez individual. En efecto, su funcionamiento requiere, simplemente, que las instituciones públicas hagan una transferencia mensual a la cuenta de todos los ciudadanos o residentes acreditados de un espacio geográfico determinado. Huelga decir que las escasas dificultades que dicha tarea entraña contrastan con las gigantes dificultades que supone el tener que arbitrar todo un costoso sistema de controles de recursos y de comprobación de circunstancias sociales específicas. 

En segundo lugar, la incondicionalidad de la renta básica permite evitar la estigmatización de los perceptores de las rentas  como «de pobres» —o «de enfermos», etc. Es decir, se evita la indignidad de tener que gestionar  y renovar la obtención de los “certificados de pobreza” para acceder a subsidios. 

En tercer lugar, la incondicionalidad de la renta básica permite que se sortee el problema de la llamada «trampa de la pobreza». Los perceptores de un subsidio condicionado se hallan ante un fuerte desincentivo a buscar y realizar trabajo remunerado, pues ello implicaría la pérdida del subsidio.

2) La universalidad 

Que la renta básica la reciba todo el mundo no significa que todo el mundo salga ganando en términos de obtención de renta. En efecto, la RBU se encuentra integrada al sistema impositivo, del que salen los recursos necesarios para financiarla. Por ser universal, va destinada al conjunto de la población, incluidas las personas con más recursos; pero por hallarse vinculada al sistema fiscal, estas personas con más recursos aportan más —en algunos casos mucho más— de lo que obtienen en concepto de renta básica. 

En este sentido, la RBU opera como un hospital público en lugares donde el acceso a la salud es un derecho universal: todo el mundo, incluidas las personas con más recursos, tienen el derecho a acudir a él, hagan tal derecho efectivo o prefieran recurrir a la sanidad privada; pero, de promedio y a lo largo de toda una vida, lo que estas personas con más recursos aportan al sistema sanitario a través de los impuestos es más de lo que gastan de él.


2.2 Características de una Renta Básica Universal 

En la siguiente gráfica se pueden apreciar las diferencias entre sistemas de Rentas Básicas: 

 


2.3. La vigencia actual de la RBU 

Lo Vuolo, Raventós y Yanes (2019) dan pistas de por qué se habla y escribe tanto últimamente de la RBU, señalando que algunas de las razones son: 

1. Cada vez queda más claro que el trabajo asalariado ya no es garantía de salvarse de la pobreza y mucho menos de mejorar el bienestar personal y familiar. Los llamados “working poors” (personas que pese a contar con un empleo son registradas como pobres) son una constatación que ya no es patrimonio de los países periféricos sino también de países centrales 

2. Proliferación de los llamados “experimentos” sobre la RB han motivado que la RB aparezca, aunque no siempre tratada correctamente, en muchos titulares de prensa. Esos experimentos sólo  pueden ilustrar sobre algunos aspectos muy parciales de la RB 

3. La creciente mecanización de los procesos de trabajo y la substitución de muchas tareas por robots. Proliferan estudios que alertan acerca de la creciente y rápida substitución de trabajo humano por robots dotados incluso de inteligencia artificial. 

4. El fracaso de los subsidios focalizados y condicionados para atender el creciente problema de la pobreza por ingresos y sobre todo para resolverlo de manera sostenida y duradera. 


2.4. Algunos argumentos a favor de la RBU 

1) Frente a los mercados de trabajo La RBU

Al garantizar la existencia material como un derecho, la RBU capacitaría para salir de los mercados de trabajo, esto es, para des-mercantilizar la fuerza de trabajo.  

Salir de los mercados de trabajo no significa no realizar ningún tipo de trabajo, todo lo contrario. Poder salir de los mercados de trabajo equivale a poder constituir otros centros de trabajo, otras unidades productivas, unas unidades productivas gestionadas, en lo posible, con arreglo a criterios cooperativos. 

Existe además un vínculo entre RBU y democracia económica, ya que la RBU, al oponerse al empleocentrismo, favorece la emergencia y la extensión social de muchísimas formas de trabajo, remunerados o no, que puedan hacer efectivo nuestro derecho a un trabajo con sentido, libre y liberador. Justamente poder diferenciar el trabajo humano del empleo. 

                “¿El trabajo asalariado dignifica? El trabajo remunerado no tiene ningún sentido para una buena parte de los que lo sufren, cuando se pregunta a los que efectivamente los realizan. Para quienes consideramos que la libertad republicana es una buena referencia para evaluar la libertad de la ciudadanía, siempre hemos considerado que lo que dignifica a la persona es tener la existencia material garantizada. Por este motivo entre otros, algunos defendemos la RBU.” AA VV (2018, p.96) 

Según Lo Vuolo, Raventós y Yanes (2019) la RBU postula que la existencia material básica debe garantizarse independientemente de la situación laboral, por el mero hecho de existir y ser ciudadano o ciudadana de un determinado Estado. 

El objetivo de la RBU no es asistir supuestas situaciones anormales, sino garantizar la existencia material sin condiciones y de manera universal. Así, mientras que la lógica de los subsidios condicionados es asistir ex-post a quienes han fracasado, a quienes han caído, a quienes se han vuelto “disfuncionales” en los actuales mercados de empleo y pueden (deben) demostrarlo conforme a los criterios impuestos por la burocracia estatal, la RBU, en cambio, será una garantía ex ante, esto es garantizar la existencia material incondicionalmente. 

                “Los beneficios sociales de un sistema de Renta Básica exitoso serían profundos y de largo alcance. Más allá de eliminar la pobreza y la inseguridad económica, su institución fortalecería también la posibilidad de negociación de los asalariados, pues otorgaría a la gente un derecho de propiedad que sería independiente de su trabajo remunerado y, por lo tanto, más poder para exigir condiciones de trabajo decentes. Implicaría también que la gente no se viera obligada a aceptar  trabajos alienantes, degradantes o en condiciones de explotación para poder sobrevivir; y no habría una verdadera presión para sacrificar la autonomía social y política con el fin de lograr una seguridad económica. Además, la Renta Básica permitiría reconocer efectivamente el valor del trabajo no remunerado y otras expresiones de contribución social, ampliando así la ciudadanía económica a quienes no forman parte del mercado de trabajo tradicional o de la «economía formal». Por estas razones, entre muchas otras, una Renta Básica favorecería sociedades mucho más democráticas e igualitarias que las creadas por el capitalismo, motivo por el que es apoyada por muchos defensores del decrecimiento.” Alexander en D´Alisa, Demaría y Kallis (2017, p.290) 


2) Frente a la problemática de Poder de género 

Como se ha visto en II.5, en un mundo donde para sobrevivir se compite para conseguir rentas del trabajo, las mujeres inevitablemente se encuentran en inferioridad de condiciones respecto de los hombres, ya que actualmente las mujeres dedican mucho más tiempo que los hombres al cuidado de la familia y las tareas del hogar. 

La RBU ha sido vista también como una herramienta de contrapoder doméstico que dotaría a las mujeres de una fuerza negociadora vital para lograr una mayor corresponsabilidad de todos y todas en las tareas de cuidados. La RBU no aspira a remunerar de forma directa y específica el trabajo de Cuidados realizado por las mujeres en la esfera doméstica, sino que también la voz de las mujeres pueda alzarse y ser escuchada. 

Raventós y Wark (2018) explican que, como muchas feministas han señalado repetidamente, muchas mujeres maltratadas no dejan a sus parejas agresoras porque sienten que no pueden ganarse la vida o sobrevivir de manera independiente. Una buena proporción de mujeres que sufren acoso son materialmente dependientes de parejas violentas y una RBU les daría la independencia material que tan urgentemente necesitan


3) Frente a problemas de salud mental y física 

                “Se precisan estructuras de derechos que blinden ex ante aquellos recursos que, al garantizar nuestra existencia material básica, puedan actuar como mecanismo para la puesta en funcionamiento de vidas realmente nuestras. Una seguridad económica para la población sería un gran factor preventivo y contribuiría a un aumento de la libertad para elegir proyectos de vida que no tengan que girar entorno de una identidad relacionada con el empleo. La presión tan dura a la que se ven sometidas muchas personas para “integrarse” en una sociedad que considera el empleo como el eje de nuestras vidas y sobre el que orbitan determinados derechos, y al que no pueden acceder, es otra buena razón para plantearse una prestación que garantizaría de entrada la existencia material como la Renta Básica incondicional y sin la esclavitud a tiempo parcial que supone para muchos el escaso empleo (y precario) existente. Una Renta Básica universal podría constituir una respuesta robusta y racional a la falta de protección social que actualmente sufren millones de jóvenes, así como contribuir a prevenir y mejorar los problemas de inestabilidad psicológica y de salud mental derivados del sufrimiento de inseguridades económicas de diversa naturaleza. Una Renta Básica podría frenar una parte de la epidemia de salud pública que suponen los suicidios entre los jóvenes.” AA VV (2018, p.10) 

4) Frente a problemas de la cultura 

                “¿Qué tienen en común tocar la batería en una fiesta mayor, ilustrar un libro infantil y bailar en un anuncio televisivo? Son, a bote pronto, actividades que calificaríamos de “artísticas” o “creativas”. También diríamos que requieren de cierta preparación y quizá de cierto talento, que suelen tener un componente vocacional, etc. De acuerdo. Pero lo que aquí me interesa destacar es otra cosa: se trata de trabajos mayoritariamente precarios. En general son empleos esporádicos (se trabaja por proyectos: el concierto, el libro, el anuncio), sin contratación (hay que ser autónomo, o facturar a través de otra empresa; en ocasiones se cobra en negro), mal o nada retribuidos, etc…. Las circunstancias han empeorado en los últimos años y, para variar, afectan en mayor medida a los jóvenes y a las mujeres… Un estudio muestra que, proporcionalmente, hay menos actores con padres de clase trabajadora que contables o abogados de origen igualmente humilde. ¿Cuáles son las causas de tal infrarrepresentación? ¿Qué tiene que ver algo tan gris como las clases sociales con el reluciente mundo del arte? En un contexto de precariedad, disponer de un colchón financiero marca la diferencia… un ingreso público garantizado es una excelente manera de corregir el sesgo elitista presente en el ámbito de la cultura. Por supuesto, además de gozar de una estabilidad económica, las clases altas cuentan con otras ventajas -como el llamado “capital cultural” que facilitan su acceso a este tipo de profesiones… que todo el mundo obtenga un ingreso capaz de cubrir regularmente sus necesidades materiales supone un avance innegable a la hora de igualar las oportunidades reales de implicarse en una carrera artística…”AA VV (2018, p. 174 y ss) 



Obviamente, la RBU no constituye una respuesta única y unívoca a estos interrogantes: la RBU dista de constituir una solución a todos los problemas, como algunos críticos de la propuesta se obcecan en afirmar que los partidarios de la misma sostienen. Pero la RBU puede ayudar a construir una estrategia practicable en esta dirección. En efecto, un flujo de renta que garantice las existencias materiales de forma incondicional, especialmente si viene acompañada de todas las características de la figura de 2.2 podría dotar a las personas del poder de negociación necesario para tratar de cambiar hacia otras formas de trabajo y de vida, con otras formas de organización de la producción y la reproducción social, con otras relaciones sociales, con un mundo verdaderamente común. 


2.5. Críticas a la Renta Básica Universal 

La RBU ha sido objeto de críticas de todo tipo tanto de personas provenientes de la derecha política como de la izquierda política: que la gente no va a querer trabajar más (asalariadamente), que las mujeres quedarían recluidas en el hogar, que se produciría un inmenso efecto llamada de inmigración hacia el país que la implemente, que acabaría con la iniciativa individual, que se necesitaría una revolución para llevarla a cabo, que significaría un ataque al Estado de bienestar, que no es posible su financiación.

Frente a todo esto impulsores de la RBU tienen respuestas. Como se decía, la RBU presenta la particularidad de que puede apoyarse y atacarse tanto por derecha como por izquierda. 

Críticas desde la derecha económica básicamente muestran un argumento que se resume como el siguiente: un aumento de los tipos impositivos para financiar la RBU no sólo serían un robo (como todos los impuestos que no sirvan para financiar la policía, el ejército y algún servicio público básico más) sino que reduce la base imponible del impuesto y hace que la recaudación disminuya. 

Pero la distorsión se produce con otros partidarios de la derecha económica cercanos al anarcocapitalismo, ya que serían en principio partidarios de una RBU. La versión anarcocapitalista de la RBU se resumiría de esta manera: otorgar la RBU para luego entonces eliminar lo que queda del Estado de bienestar. Raventós y Wark (2018) plantean: “Que Milton Friedman –quien, en realidad, en vez de una renta básica, defendió un impuesto negativo sobre la renta (INR), el cual es similar a la renta básica en algunos aspectos pero significativamente diferente en otros– y otros economistas de derechas más recientes sean ostensiblemente defensores de la renta básica ha hecho que algunos críticos de izquierdas no distingan el grano de la paja. Friedman quiso el INR como un pequeño soborno mientras apuntaba al desmantelamiento de los servicios públicos en Estados Unidos. Cualquier renta básica que contemple el desmantelamiento del Estado del bienestar es una artimaña de la derecha…la diferencia entre las propuestas de renta básica de izquierdas y de derechas también se hace evidente por la cantidad y tipo de medidas adicionales que estas implican en el campo de la política económica…”

Visiones críticas de la RBU desde la izquierda marxista se basan fundamentalmente en que la RBU no combate al capitalismo ya que la burguesía sigue en propiedad de los medios de producción, y la RBU solo podría mitigar algunos de los efectos negativos sobre la clase trabajadora, a la vez que ven imposible que el Estado salga siquiera de los subsidios condicionados cuando ni siquiera llega a cumplir con éstos. Esta izquierda propone otras herramientas en cuanto al trabajo asalariado para conservar la posibilidad de organización de la clase obrera. Batallar por la reducción de la jornada a 6 horas, 5 días a la semana, y por el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles. En España la izquierda marxista también se muestra contraria a la idea de la RBU y es partidaria de la herramienta del trabajo garantizado. Los partidarios de la RBU contestan dichas críticas con sus argumentaciones contrarias a dicha figura.

Dinero aquí y ahora, porque no hay tiempo para esperar grandes transformaciones, es la divisa de los proponentes de la RBU, según Mercatante (2018). De esta forma, un piso básico de derechos económico-sociales-culturales (DESC) estaría garantizado universalmente, sin necesidad ni vocación de revolución social. Según este autor la mayor parte de los proponentes de la RBU no la imaginan como vía de salida del capitalismo, sino como remedio para hacer soportable su perpetuación, que es vista como inevitable. Los más “audaces” la sugieren como parte de un combo en la hoja de ruta hacia un “postcapitalismo”, aunque no dejan claro de qué se trata ese mundo “post”. 


2.6. ¿Cuál es el principal problema de la RBU? 

Para este trabajo, que cuestiona al sistema socio económico imperante principalmente desde una óptica de las consecuencias que se producen a partir de la adopción/imposición de esquemas de Poder asimétrico o de dominación, el principal problema es que hay que entender que jamás el sistema jurídico de un Estado Nación va a conceder una RBU así, de manera incondicional, universal y suficiente para la independencia material

Los que tienen y ejercen poder Asimétrico jamás en la historia han concedido ni concederán por sí mismos derechos que realmente pueda socavar dicho poder. Por lo tanto, el sistema político de las democracias formales (de tipo liberal o más popular) no está diseñado para otra cosa que para que el sistema económico y social permanezca inalterado. 


2.7. ¿Por qué debatir a favor de la RBU entonces? 

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.” Eduardo Galeano 

¿Para qué sirve defender la posición de la RBU? Para caminar, protestar, debatir, deconstruir, aclarar, demandar, exigir, señalar, acusar, proponer. Se ha dicho más arriba, al explicar el Derecho a la Propiedad Originaria como fundamento de acceso a la satisfacción de los DESC: “Los nuevos Seres Humanos que llegan a este mundo debieran de ser atendidos ni bien nacen por toda la especie, organizada en sociedad, especialmente los que llegan al mundo con desgracia socio económica heredada. La sociedad organizada debe velar por el correcto desarrollo de nuevos miembros de la especie. Este es un concepto que trasciende la época actual marcada por el Capitalismo.”

En esta época la sociedad organizada toma la forma de Estado. Y ya se dio la opinión sobre el mismo en el punto anterior. Pero en un contexto no capitalista la sociedad organizada igual debería tomar forma, no de Estado precisamente sino de comunidad. Hasta que ello ocurra, mientras tanto hay que debatir, luchar y resistir. 

Debatir sobre la RBU siempre será importante y útil. ampoco ningún defensor de la RBU la plantea como un fin en sí misma, sino como una herramienta para una transformación social y cultural, para recuperar el sentido de la vida misma y pensar en una transición hacia otro tipo de economía y sociedad.

Pero debatir sobre la RBU siempre proporcionará la oportunidad para hacerlo acerca de los Males del Capitalismo, como la desigualdad social, el sentimiento de inseguridad vital, la centralidad o no del valor del trabajo asalariado, la primacía de la economía capitalista  por sobre otros valores de la vida, la insostenibilidad ecológica del rumbo actual, la falta de democracia real y los grados de violencia actuales y futuros que obligadamente quienes detentan el Poder deben y deberán imprimir para mantener este status quo.



Bibliografía 

Libros 

Bollier, David (2016). “Pensar desde los comunes”. Madrid. Guerrilla Translation/Traficantes de Sueños. 

Locke, John (1960). “Two Treatises of Government”. Digital Edition. En español.

Paine, Thomas (1999). “Agrarian Justice”. Digital Edition

Arcarons, Raventós y Torrens. Renta Básica incondicional. Ediciones del Serbal (2017). Prólogo de David Casassas

Casassas, David. Libertad incondicional. La Renta Básica en la revolución democrática. Paidós. Barcelona (2018). (Introducción).

D´Alisa, Demaría y Kallis. Decrecimiento, vocabulario parauna nueva era (2017). Biblioteca Permacultura. Buenos Aires. Edición española descargable aquí 

Ellerman, David (1992). “Property and Contract in Economics. The case for economic democracy”. Digital Edition

Liegey, Vincent et al. Proyecto Decrecimiento. Manifiesto por una Dotación Incondicional de Autonomía (2014). Editorial Icaria. Barcelona. 


Artículos 

Abramovich, Victor y Courtis, Christian. Hacia la exigibilidad de los derechos económicos, sociales y culturales, 2004.

Autores Varios AA VV. Colección de monográficos portal“Revista Sin Permiso” sobre Renta Básica Universal. 2018


Lo Vuolo, Rubén M., Raventós, Daniel y Yanes, Pablo. Larenta básica incondicional: una propuesta inaplazable. Revista Sin Permiso. 10/05/2019


Raventós, Daniel y Wark, Julie. Renta básica universal: ¿Deizquierdas o de derechas? Revista Sin Permiso. 07/04/2018.


Videos

Red Renta Básica. Tu vida con Renta Básica. 13/4/2021