31/12/22

III.2.3 Probado: Poder Asimétrico es clave en los Males de la Humanidad

De la relación de cuerpos teórico/prácticos analizados en la parte II, que analizan y practican perspectivas alternativas frente a los Males (observados en la parte I) que la economía capitalista ha ocasionado y ocasiona a partir de sus prácticas, se puede considerar probado que el Poder asimétrico o de dominación tiene una incidencia clave en los Males de la Humanidad



En virtud de la comprobación de estos “Males” con causa en la economía capitalista, resulta evidente entonces que el proceso de acumulación capitalista que se describe siempre en la paz del academicismo no transcurre para nada pacíficamente en la realidad

Los beneficios y la acumulación solo son posibles de lograr en base a la exigencia e imposición de determinadas conductas que causan esos Males (daños). Y esto solo puede ocurrir vía Violencia, y en función de una determinada concepción de Poder: el asimétrico o de dominación. 

Este tipo de poder se corresponde con la definición de Max Weber en “Conceptos sociológicos fundamentales” (2014):

”Poder quiere significar la probabilidad de que un actor, dentro de una relación social, esté en condiciones de salir adelante con su voluntad no obstante las resistencias, independientemente de la base en que descanse esa probabilidad”.

El Poder como relación asimétrica se da entre dos o más actores en la cual ese Poder es entendido como rivalidad, como conflicto, como resistencia. 

Se trata, desde esta perspectiva, de actores que antagonizan en torno a determinados asuntos y, además, disponen de recursos diferentes para dirimir tales antagonismos. Control, dependencia y desigualdad representan las maneras de conceptualizarlo. 


3.1. Las cinco características esenciales de la economía capitalista sólo se entienden vía el Poder asimétrico 

En el punto  I.1."Lo económico", de la primera parte de este libro, se dejó constancia de las cinco características esenciales de la economía capitalista

Se puede explicar, ahoraque dichas características no pueden darse sin que medie para ello esquemas de Poder asimétrico o de dominación

Cabe repasar dichas características:


• Primero, la concentración de los medios de producción, ya sea a través de relaciones jurídicas de propiedad o de control, está en pocas manos, ya sea privadas (empresarios particulares o corporaciones privadas) o públicas (Estado a través de empresas de propiedad estatal). 

A esta aseveración, proveniente mayoritariamente del diagnóstico marxista, generalmente se la ha asociado a “la propiedad” de los medios de producción en pocas manos. Le ha faltado agregar que no se necesita de la propiedad de los medios sino que basta, y así ocurre muchas veces en la práctica, con poseer “el control” sobre los medios de producción, y este control se crea y se mantiene vías de Poder asimétrico


• Segundo, una proporción mayoritaria de la población, la cual no posee capital alguno, está forzada a ofrecer su fuerza de trabajo en un mercado de trabajo, a cambio de un salario en moneda de curso legal. 

Esta característica denota de por sí la presencia del factor Poder de Dominación o asimétrico. Una proporción mayoritaria de la población ha estado o ha ido quedando desposeída de la más mínima propiedad personal y solo tiene su fuerza de trabajo, no pudiendo evitar so pena de muerte por inanición quedar atrapada en una relación asalariada. 


• Tercero, los dueños o controladores del capital se reservan todas las decisiones en la empresa económica, y conservan la propiedad de los productos y de los resultados obtenidos en el proceso de producción de las empresas económicas. 

Como la moderna Teoría de la Propiedad del Trabajo descripta en “Property and Contract in Economics. The case for economic democracy”, de David Ellerman (1992), lo demuestra, solo los Seres Humanos pueden crear productos con su trabajo, dado que las cosas no crean nada por sí mismas, como es el caso de los insumos mismos o el capital, que también es una cosa. Esta apropiación de los resultados provenientes de la realización de la producción capitalista junto al cercenamiento de las decisiones en el propio lugar de trabajo no es sino la consecuencia de una violencia institucional y legal impuesta sobre los trabajadores mediante Poder de dominación o asimétrico desde los mismos albores del Capitalismo. 


• Cuarto, los dueños o controladores del capital dependen de un sistema monetario de curso legal y origen bancario para obtener primero financiación y luego, al realizar la producción, llevar a cabo la acumulación en moneda. Y dependen del intercambio en un mercado en esa moneda de curso legal para la realización monetaria de la producción. La determinación de los precios de lo producido y lo consumido en el proceso de producción es puesta por ese mercado, ya sea por la influencia de capitalistas privados (monopolios u oligopolios privados) o por la influencia del Estado

O sea, los dueños o controladores del capital dependen de un Estado Nación que provea y garantice jurídicamente tales elementos. Tanto el sistema monetario como los mercados en que se desenvuelve la economía capitalista son Instituciones, y como tales son políticamente y jurídicamente impuestas por quienes tienen mayor Poder político para hacerlo. Estos son quienes a su vez controlan al Estado. Esta demostración de Poder político  resulta coincidente en la práctica con quienes tienen mayor Poder económico. 

• Quinto, la producción a llevarse a cabo en la empresa económica está motivada por la expectativa de un beneficio, para lo cual debe existir, o incidir en su existencia, la escasez percibida del producto o servicio a vender. El afán productivista prevalece siempre. 

Esta es una creencia que sostienen interesadamente tanto pro capitalistas como anti capitalistas de origen marxista. Pero el beneficio no es jamás el único factor motivador para llevar a cabo una producción económica. El Poder es el factor motivador de la producción, ya sea para lograr esa acumulación monetaria objetivo, o para lograr más Poder, aunque la producción en cuestión no alcance circunstancialmente dar beneficios. A un capitalista no lo mueve solo hacerse más rico, sino que lo mueve obtener o retener Poder asimétrico. Lo señalado, entonces, permite aseverar que la economía capitalista es beneficio (profit) y acumulación monetaria, pero por sobre todas las cosas es Poder asimétrico o de dominación. 


3.2. Las cinco fuentes del Poder asimétrico o de dominación 

Michael Mann ha elaborado en “Las Fuentes del Poder Social” (1991) una historia y una teoría completas de las relaciones de poder en las sociedades humanas desde la antigüedad hasta 1760. Michael Mann en su Capítulo 1 “Sociedades organizadas como redes de poder” parte de la premisa de que «las sociedades están constituidas por múltiples redes socio espaciales de poder que se superponen e intersectan». Dentro de estas redes, destacan cuatro fuentes del poder social, las cuales se fueron gestando en los últimos 6 mil a 8 mil años: 

1. Fuente Económica 

2. Fuente Ideológica 

3. Fuente Militar 

4. Fuente Política 


Coincidiendo con el mencionado enfoque de Mann se describirán brevemente a continuación los han sido, a criterio del autor, los cinco pilares históricos del Poder entendido como Asimétrico o de Dominación: Poder Económico, Poder Patriarcal, Poder Militar, Poder Religioso y Poder del Estado.

Estos han sido a su vez los pilares en los cuales se basó la civilización hasta la irrupción del sistema económico capitalista, el cual se ha edificado sobre estos pilares, a partir de la Revolución Industrial. Un sistema económico Capitalista que se ha convertido hoy en hegemónico a nivel mundial. 

Por lo tanto, estos cinco pilares no son historia pasada. Estas cinco fuentes de dominación son realidades plenamente vigentes. Capitalismo es hoy en día Poder Económico a la vez que es Poder Patriarcal, a la vez que es Poder Militar, a la vez que es Poder Religioso y a la vez que es Poder del Estado. 


1) Poder Económico 

“Los que se apropian y acumulan riquezas materiales tienen el Poder”. 

Con la revolución neolítica (comenzó hace aproximadamente unos 10 mil años) el Ser Humano se volvió más y más sedentario y empezó a acumular. Y a invertir para aumentar su acumulación

Los productos del trabajo pasaron de ser de corto plazo, pequeños en volumen, transportables sin problema, hechos con herramientas portátiles, consumidos o liquidados fácilmente, a tratarse de inversiones de plazos más largos, ya sea naturales (en pequeñas obras o en plantas duraderas), o en relaciones sociales (mercados, división del trabajo), y en herramientas y utensilios cada vez de mayor tecnología y porte. 

Parece lógico que surgiese entre los propietarios la idea que se debía custodiar las tenencias, asegurar el traspaso a descendientes y defender las inversiones a largo plazo, procurando todos los medios para ello. 

A su vez las inversiones contribuyeron a fijar los asentamientos poblacionales y a circunscribirlos en un área reducida, surgiendo poco a poco las ciudades

Cuando la población aumentó, las tensiones aparecieron y los dueños de la riqueza tuvieron que empezar a tomar decisiones para establecer reglas y mecanismos para controlar la violencia social que se iría a producir. 

Estas circunstancias generaron entonces situaciones en las que emergió el Poder asimétrico o de dominación de los poseedores de riquezas, cuando de una forma u otra se buscó imponer a los demás la propia decisión, irremediablemente, mediante violencia. 

Esto ha sido siempre así desde ese entonces. Pero no desde el origen del Homo Sapiens hacen unos 200 mil años, sino desde hace aproximadamente unos 8 a 10 mil años hacia el presente. 

Mucho más cerca en la historia, luego de la Revolución Industrial, y con la consolidación de la economía capitalista como forma principal de organización económica y social, este factor “Poder Económico” prevaleció sobre los demás pilares, sin excluirlos en absoluto. 


2) Poder Patriarcal 

“Los hombres tienen el Poder”. 

Patriarcado viene del griego y significa “pater”, que puede traducirse como “padre” y “archo”, que ejerce como sinónimo de “mandar”. Está compuesto de usos, costumbres,tradiciones, normas familiares y hábitos sociales, ideas, prejuicios, símbolos, e incluso leyes,  que conllevan a una enseñanza-aprendizaje que asegura su transmisión de generación en generación. 

El Patriarcado define los roles o estereotipos sexuales y por mecanismos de la ideología, los hace aparecer como naturales y universales. Las mujeres están expuestas a distintos grados y tipos de opresión patriarcal, algunas comunes a todas y otras no. 

En opinión de la autora Gerda Lerner, en “La creación del Patriarcado” (1990), el período de la formación del patriarcado no se dio de repente sino que fue un proceso que se desarrolló en el transcurso de casi 2.500 años, desde aproximadamente el 3100 al 600 a.C

El uso de la mujer como mercancía estuvo, de hecho, en la base de la propiedad privada. Dicha apropiación ocurrió concomitantemente con la formación de la acumulación de la propiedad privada. 

Lerner asevera además que los Estados arcaicos se organizaron desde el vamos como un patriarcado; así que desde sus inicios el Estado tuvo un especial interés por mantener la familia patriarcal. Y que los hombres aprendieron a instaurar la dominación y la jerarquía sobre otros pueblos gracias a la práctica que ya tenían de dominar a las mujeres de su mismo grupo. Así, se formalizó con la institucionalización de la esclavitud, que comenzaría con la esclavización de las mujeres de los pueblos conquistados. 

Según Lerner, la subordinación sexual de las mujeres quedó institucionalizada en los primeros códigos jurídicos y el poder totalitario del Estado la impuso. A través de varias vías se aseguró la cooperación de las mujeres en el sistema: la fuerza, la dependencia económica del cabeza de familia, los privilegios clasistas otorgados a las mujeres de clase alta que eran dependientes y se conformaban, y la división, creada artificialmente, entre mujeres respetables y no respetables.

Sigue afirmando Lerner que mucho después que las mujeres se encontraran sexual y económicamente subordinadas a los hombres, aún desempeñaban un papel activo y respetado al mediar entre los humanos y los dioses en su calidad de sacerdotisas, videntes, adivinadoras y curanderas. El derrocamiento de esas diosas poderosas y su sustitución por un dios dominante (monoteísmos) ocurrió en la mayoría de las sociedades del Próximo Oriente tras la consolidación de una monarquía fuerte e imperialista. Con el establecimiento de la comunidad de la alianza, el simbolismo básico y el contrato real entre Dios y la humanidad, se da por hecha la posición subordinada de las mujeres y su exclusión de la alianza metafísica y la comunidad terrenal de la alianza. Su única manera de acceder a Dios y a la comunidad santa es a través de su papel de madres. Esta devaluación simbólica de las mujeres en relación con lo divino pasa a ser una de las metáforas de base de la civilización occidental. 


3) Poder Militar 

“Los señores de la guerra tienen el Poder” 

Según Michael Mann en “Las fuentes del poder social” (1991) el poder militar se deriva de la necesidad de una defensa física organizada y de su utilidad para la agresión. Tiene aspectos tanto intensivos como extensivos, pues afecta a cuestiones de vida y muerte, así como a la organización de la defensa y del ataque en grandes espacios geográficos y sociales. La organización militar es esencialmente concentrada-coercitiva. Moviliza la violencia física, el instrumento más concentrado, si no el más contundente, del poder humano

El poder militar es dual socio espacialmente: un núcleo concentrado en el cual se pueden ejercer controles coercitivos positivos, rodeado por una penumbra extensiva en la cual unas poblaciones aterrorizadas no irán normalmente más allá de unos mínimos de obediencia, pero cuyo comportamiento no se puede controlar totalmente. 

La historia de los últimos 4.500 años nos muestra a una Humanidad con una guerra en alguna parte del mundo en prácticamente todos los días de esos años. Por ejemplo, Estados Unidos ha estado en guerra durante más del 90% desu vida como país desde su independencia en 1776. 

Así se explica que se haya logrado que se internalice que matar esté mal excepto que sea en una gran cantidad y en relativo poco tiempo, dado que esto ya no se llamaría asesinar sino que pasaría a llamarse guerra, y que si fue llevada a cabo por tu gobierno o rey favorito se justifica, y no parece tan mala cosa.

Recién después de la Primera Guerra Mundial se pactó en el seno de la Sociedad de la Naciones, vía el pacto Briand - Kellog de 1928, la prohibición de la guerra para la solución de controversias (por ejemplo el cobro de deudas). Los firmantes no parecieron hacer mucho caso de esto dado que se desataría poco después la Segunda Guerra Mundial. 

Ya con la carta de las Naciones Unidas, tratado fundacional de la ONU, en 1945, luego de la Segunda Guerra Mundial,  los países volvieron a pactar la prohibición del uso de la fuerza por parte de los países miembros, excepto claro está para las principales potencias triunfadoras de la contienda que pudieron seguir haciendo guerras externas o internas todas las veces que quisieran con la única condición de que previamente se declarara su justificación

Y cuando no hubo justificación mínima legal, como en el caso de la invasión de EEUU a Irak en 2003, el presidente de dicho país invasor no tuvo empacho en recurrir a la causa divina, justificada por la religión, como en otros siglos de la historia.


4) Poder Religioso 

“Los concesionarios de Dios en la Tierra tienen el Poder”

Mann (1991) se refiere a la religión, definida como el modo de relacionarse con la naturaleza, una naturaleza, se podría decir, aumentada con seres sobrenaturales. La religión establece modos de controlar el medio o de suplicar que algo suceda o no suceda. En todos estos casos emergen posibilidades de ejercer poder. 

Esta fuente de poder es socio espacialmente transcendente. Trasciende las instituciones existentes de poder ideológico, económico, militar y político y genera una forma «sagrada» de autoridad, separada y por encima de estructuras de autoridad más seculares. 

A principios del siglo IV, Constantino I había terminado con la clandestinidad y persecución de los cristianos, otorgándoles ciertos privilegios y permitiéndoles la construcción de grandes templos. En 313, a través del Edicto de Milán, el emperador romano había decretado la libertad de culto para los cristianos. El Edicto de Tesalónica, también conocido como “A todos los pueblos” (en latín: Cunctos Populos), fue decretado por el emperador romano Teodosio el 27 de febrero del año 380. 

Mediante este edicto el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano, para sumar así la religión monoteísta a los pilares de coerción ya habituales: riquezas materiales, patriarcado, poder militar, proto Estado.

A partir de allí, la religión fue siempre sinónimo de poder de pocos sobre muchos, funcional a quienes ya detentan las demás fuentes. 

Es interesante para ilustrar ver lo que pasó luego de la caída del Imperio romano. Siguiendo a Martinotti (1988, p. 76 y ss), el invasor “bárbaro” germánico encontró una población provincial romana que poseía una cultura superior. La antigua ordenación tribal debió adaptarse a las condiciones de la conquista, los nuevos reinos fueron absorbiendo las notas de la población romana preexistente. Desde el poder bárbaro se le presenta a Occidente el nuevo tipo humano del príncipe caudillo, elegido en asamblea de guerreros, igualitaria y deliberativa. Germánico fue el origen el pacto. Derecho popular no dogmático, asamblea tribal no oligárquica y príncipe ejecutivo no despótico sería la asombrosa novedad de la “barbarie”

La descomposición del Imperio hizo surgir feudos y naciones europeas. El cansancio de la guerra iba a infundir en la belicosidad germánica un ansia de orden y de paz a la usanza romana. La Iglesia cristiana se encargará de la conquista de los conquistadores, fundamentalmente con la legitimación eclesiástica del Poder y la propiedad. La unión de la nobleza y el clero dio nacimiento a las nuevas inmunidades pactadas entre el monarca y los caballeros y las jerarquías eclesiásticas. Este esquema habría de continuar sin solución de continuidad hasta nuestros días. 


5) Poder del Estado 

“Los que controlan al Estado tienen el Poder”. 

Según Mann (1991) el poder político (Estado) se deriva de la utilidad de una regulación coercitiva centralizada, institucionalizada y territorializada, de muchos aspectos de las relaciones sociales

Las características de centralizado y territorial y en esos respectos hacen que difiera de las demás fuentes del poder. Es decir, el Estado refuerza la noción de las fronteras, mientras que las otras fuentes del poder pueden transcenderlas: el poder militar, económico o ideológico/religioso pueden participar en cualesquiera relaciones sociales, dondequiera que se hallen. 

Mann (1991 bis), en un escrito posterior a su libro, profundizando el análisis sobre la fuente de poder Estado, afirma que los Estados en las democracias capitalistas de hoy son en un sentido débil y en otro fuerte. Son «despóticamente débiles» pero «infraestructuralmente fuertes». Es posible distinguir claramente estos dos tipos de poder del Estado. El primer sentido denota poder por la élite del Estado (la porción de población que lo domina) misma sobre la sociedad civil. La segunda denota el poder del Estado de penetrar y coordinar centralmente las actividades de la sociedad civil a través de su propia infraestructura. 

El capitalismo industrial destruyó las sociedades «territorialmente federadas», reemplazándolas con Estados-Nación a través de cuyos territorios pudieron penetrar estructuras de control y vigilancia unitarios. La penetración logística del territorio por el Estado se ha incrementado de forma exponencial en el último siglo y medio. 

El Estado moderno nació como una empresa de servicios al rey. Luego de la revolución francesa, en aquellos lugares que hasta hoy se han proclamado democracias formales constitucionales esta esencia del Estado no ha cambiado

Bajo la ficción de que el pueblo “manda a través de sus representantes”, que renuevan de vez en cuando parte ínfima de la estructura del Estado que es siempre la misma en cualquier país, el Estado lo que hace ante todo es consagrar a través de su constitución legal  a la economía capitalista, a la vez que asegura, crea y garantiza los negocios para los poderosos económicos, también asegura y garantiza que la población de dicho Estado esté siempre dispuesta y lista para cumplir con dichos objetivos. Esto último lo logra por las buenas (creyendo y obedeciendo) o por las malas (bajo la amenaza de acción de las agencias punitivas del Estado o de las sanciones de su sistema penal). 


3.3. La evidencia de otro tipo de poder: el Poder Colaborativo o Cooperativo 

La concepción del Poder Colaborativo resalta los aspectos benignos y comunitarios del poder, esto es, el poder como logros colectivos. Un concepto bajo el cual se liberan las potencialidades de todos los seres humanos en un sentido positivo, en el que cada persona, en virtud de una asistencia o seguridad que le proporcionan sus semejantes, ejerce un poder con miras a la contribución por el bien común

El Poder como relación cooperativa en función de metas colectivas es la concepción de poder que pone el énfasis en destacar las posibilidades de que los actores persigan objetivos comunes. Desde esta perspectiva, todos ganan si se utilizan los recursos de poder en función de fines compartidos por todos los miembros de un grupo. 

Michael Mann en “Las Fuentes del Poder Social” (1991) aporta una teoría acerca de cómo los humanos prehistóricos eludieron el Poder asimétrico, y en consecuencia evolucionaron en base a Poder Colaborativo. Según Mann varios paleo antropólogos coincidieron en destacar la libertad con que vivían los cazadores recolectores. Esta libertad tenía dos aspectos principales. 

En primer lugar, por extraño que parezca a las mentes modernas, los antropólogos han aducido que los cazadores-recolectores contemporáneos llevaban una vida muy cómoda. Sahlins (1974) ha definido a la fase de cazadores-recolectores como la primera sociedad de la abundancia, como ya se dijo al analizar la Economía de la Edad de Piedra en II.7. 

En segundo lugar, su estructura social era flexible, de forma que permitía una mayor libertad de elección en los vínculos sociales. No dependían de otras gentes concretas para su subsistencia. Cooperaban en pequeñas bandas y en unidades mayores, pero, en general, podían elegir en cuáles. Y podían separarse cuando lo desearan. Es posible que los linajes, los clanes y otros grupos de parentesco hayan dado una sensación de identidad, pero no conferían grandes deberes ni derechos. Tampoco existían fuertes precisiones territoriales. 

En artículo publicado en The Guardian en mayo de 2015 firmado por Hannah Devlin, ésta afirma que respecto a los antepasados prehistóricos del Ser Humano, a menudo retratados como salvajes con armas de lanza, es probable que las primeras sociedades humanas se hayan fundado en principios igualitarios, según estudios científicos. La autora de la nota cita un estudio (Sex equality can explainthe unique social structure of hunter-gatherer bands) que ha demostrado que en las tribus de cazadores-recolectores contemporáneos, hombres y mujeres tendían a tener la misma influencia sobre dónde vive su grupo y con quién viven. Los hallazgos desafían la idea de que la igualdad sexual es un invento reciente, lo que sugiere que ha sido, muy probablemente, la norma para los humanos durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva. Los autores argumentan que la igualdad sexual puede haber sido una ventaja evolutiva para las sociedades humanas tempranas, ya que habría fomentado redes sociales de mayor alcance y una cooperación más estrecha entre individuos no relacionados por parentesco, lo cual habría hecho aumentar el conocimiento social.


A manera de síntesis, se coincide con Mann cuando dice que como no había “dependencia” ni material ni de jerarquías humanas, de modo que esto hacía virtualmente imposible el anclaje de poder por el cual una porción de humanos dominara sobre otras

En otras palabras, no pudo haber existido nunca Poder asimétrico entre los humanos prehistóricos porque sencillamente ninguna de las cinco fuentes de poder social descriptas en  el apartado anterior existió hasta hace entre de 6 a 10 mil años. Sólo existió el Poder colaborativo o cooperativo durante centenas de miles de años. 

Esta brevísima reseña deja en claro que estas formas de relacionarse a través de esquemas de Poder Colaborativo han abarcado gran parte de toda la existencia del ser humano sobre este Planeta, es decir gran parte de los últimos 5 a 7 millones de años, en especial los últimos 200 mil años del Homo Sapiens antes del Neolítico (hace aproximadamente 10 mil). Y de esta manera, organizado en torno a esta concepción de Poder Colaborativo es que la especie humana ha evolucionado en ese tiempo de manera exitosa. 

Luego de la revolución del período Neolítico, la Humanidad ha tendido crecientemente a adoptar/imponer, para su organización económica y social, la concepción de Poder Asimétrico. Así, con el tiempo, ha dado origen al surgimiento de la economía capitalista, y a la creciente producción de “Males” citados en la primera parte de este tratado. 

Se podría decir sin temor a equivocarse que desde hace unos 10 mil años la especie humana ha entrado en una involución en la que incluso se ha puesto en peligro de extinción a sí misma por su propia acción, ya sea por vía de la guerra o por la simple permanencia de su actual forma de organización económica y social en base a Poder Asimétrico.


Bibliografía citada

Libros

Ellerman, David. “Property and Contract in Economics. Thecase for economic democracy”. (1992). Digital Edition

D´Alisa, Demaría y Kallis. Decrecimiento, vocabulario para unanueva era. Biblioteca Permacultura. Buenos Aires, 2017

Lerner, Gerda. La creación del Patriarcado Editorial Crítica. 1985. También aquí

Lerner, Gerda La creación del Patriarcado, traducción al castellano de The Creation of Patriarchy Oxford University Press, Barcelona, 1990. 

Martinotti, Héctor Julio, Breve historia de las ideas políticas, Editorial Claridad, Buenos Aires, 1988.

Mann, Michael, Las Fuentes del Poder Social, I Alianza Universidad Madrid, 1991 

Mann, Michael, The sources of social power, I Cambridge University Press, New York, 1986 

Weber, Max. Conceptos sociológicos fundamentales. Alianza Editorial. 2014

Artículos

“Sex equality can explain the unique social structure of hunter-gatherer bands” (2015) 

Comentado en “Hombres y mujeres prehistóricos eran iguales” (Hannah Devlin, 14 de mayo de 2015)