De la relación de cuerpos teórico/prácticos analizados en la parte II, que analizan y practican perspectivas alternativas frente a los Males (observados en la parte I) que la economía capitalista ha ocasionado y ocasiona a partir de sus prácticas, se puede considerar probada la responsabilidad causal de la economía capitalista en la verificación de todos los ítems de las siguientes clasificaciones de Males: Económicos, Sociales, Culturales, Ambientales, Otros de base económica, Civiles y Políticos.
1.1. Comprobación de Males de la Humanidad Económicos
1.3. Comprobación de Males de la Humanidad Culturales
1.5 Comprobación de otros Males de la Humanidad de Base Económica
1.6. Comprobación de Males de la Humanidad Civiles y Políticos
Hoy en día todas las Constituciones políticas modernas de todas las democracias representativas del mundo dan a los Derechos Civiles y Políticos (DCyP) como existentes y garantizados formalmente, pero lo concreto es que esos derechos estuvieron siempre y están disponibles sólo para los ricos y poderosos del mundo.
Es que habiendo comprobado listas de Males en forma de violaciones a Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) que efectivamente sufren amplias capas de la población, a simple vista no parece haber (no hay ninguna) posibilidad de que los DCyP se cumplan de modo concreto, completo y efectivo en la realidad, salvo en la ficción de Constituciones políticas correspondiente a democracias formales, ya sean más de corte liberal o más de corte popular.
1) Comprobación de que sin igualdad social no hay libertad real
La demostración de la existencia de una inmensidad de Males de la Humanidad de índole económica, social, cultural y ambiental, deja en evidencia que la desigualdad social es estructural e inherente a un mundo en que vive en las prácticas de la economía capitalista.
La crítica radical a la economía capitalista que se intenta en este trabajo es fundamental reflexionar sobre la importancia de la igualdad social para que exista realmente libertad. La única manera de hacer esto bien es fijar de manera previa, y muy brevemente, una posición ético política.
Según D´Auria et al en “El anarquismo frente al Derecho” (2007) el anarquismo entendido como socialismo autogestionario no concibe tensión entre libertad e igualdad, sino que ambas se reclaman mutuamente.
Es decir, resumidamente, en este ideal ético político, para que exista justicia social, no podría darse la libertad sin que haya igualdad, como tampoco podría darse igualdad sin que se verifique libertad, todo esto en el marco de una sociedad que actúe esencialmente de manera solidaria. Pero sin considerar cada parte por separado, sino con un compromiso de toda la sociedad de que se cumplan Igualdad, Libertad y Solidaridad a la vez.
Lo que hay que hacer entonces, obligadamente, es preguntarse por qué se dan en la praxis de la economía capitalista, y de manera tan generalizada, la no-igualdad y la no-libertad.
i - Por qué se da la desigualdad o no-igualdad
El anarquismo socialista o socialismo autogestionario, coincidiendo en el punto con Rousseau y su obra “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres” del siglo XVIII, argumenta que la desigualdad se debe a la existencia de acumulación de bienes en forma “Gran Propiedad” (ya sea ésta privada o estatal). Sobre este punto coincidirán luego en el siglo siguiente Proudhon en su libro “Qué es la propiedad” y Bakunin con “Dios y el Estado”, como así también Marx en el capítulo 24 de “El Capital” sobre la acumulación originaria, y también Engels en su obra “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”.
Esta “Gran Propiedad” (privada o estatal) va a tener siempre un origen ilegítimo, aunque sea luego el Estado, a través del Derecho Positivo que del mismo emana, el encargado de proteger y legalizar esa acumulación de “Gran Propiedad”.
Entonces, siguiendo a D´Auria et al (2007) la propiedad (la “Gran Propiedad” para este trabajo) es la madre de la desigualdad civil, que se concreta con la explotación del Ser Humano por el Ser Humano, y también, por consiguiente, de la desigualdad política, dando lugar al Poder asimétrico o de dominación.
Una desigualdad, en suma, que se verá reflejada en la explotación, la servidumbre, exclusión, el resentimiento, el odio, la violencia como respuesta a la violencia estructural, la no-vida. Por lo tanto se puede decir que según este ideal ético político del anarquismo socialista o socialismo autogestionario, la desigualdad es “mala”, y la igualdad es un bien a perseguir, en términos de conseguir cada vez más “menos desigualdad” para la Humanidad.
ii -Por qué se da la no-libertad
Es habitual usar solo una acepción de libertad, que es la de “libertad negativa”, la típicamente consagrada y protegida por las constituciones liberales: la libertad de actuar en el ámbito propio sin que haya interferencia externa.
Menos acostumbrado se está a otra acepción de libertad, la de “libertad positiva”, según Berlin, (1958): la libertad de ser uno dueño de su vida dentro de una sociedad y de tomar las propias decisiones, tanto en la esfera individual como participando en un ámbito social determinado. Una libertad que, según el socialismo autogestionario, no es producto del aislamiento individual sino que es el resultado de la interacción social, de la vida en sociedad.
La no-libertad se dará entonces, necesariamente, siempre que existan las desigualdades sociales y políticas dentro del marco material en que se enmarque la actuación de los individuos.
Para este ideal ético político del socialismo autogestionario, la libertad es imposible de realizar sin completa igualdad social y política entre los Seres Humanos. La no-libertad, por lo tanto, va de la mano de la desigualdad.
De ninguna persona que no tenga asegurada su “Propiedad Personal” (*) en términos de satisfacción de sus necesidades básicas económicas, sociales, culturales y ambientales podrá decirse que efectivamente goza de su autonomía civil y política, que goza de verdadera y completa libertad, por más que esté establecido en la norma legal.
De igual modo, ninguna persona que esté sumergida en ámbitos y trabajos en los que es objeto de explotación y servidumbre en la práctica real podrá considerarse que pueda estar actuando con libertad y verdadera autonomía de su voluntad.
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(*) Propiedad Personal en el sentido dado por el artículo 23 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre (OEA, 1948), que dice: "Toda persona tiene derecho a la propiedad privada correspondiente a las necesidades esenciales de una vida decorosa, que contribuya a mantener la dignidad de la persona y del hogar".
2) Siempre que se comprueben Males económicos, sociales, culturales y ambientales se constatarán a la vez Males civiles y políticos
En función de lo señalado arriba, siempre que se comprueben o se verifiquen los Males de la Humanidad económicos, sociales, culturales y ambientales, seguramente se estarán verificando para amplias capas de la población una cantidad de Males de la Humanidad civiles y políticos.
Es que sin DESCA no puede haber jamás verdaderos DCyP.
A continuación, a manera de ejemplo, una lista de frecuentes Males de índole civil y política que se dan como consecuencia de Males de base económica, social, cultural y ambiental.
Bibliografía citada
Dauria y colab. El anarquismo frente al derecho, Libros de Anarres, Buenos Aires, 2007.
Berlin, Isaiah, Dos conceptos de libertad, Universidad de Oxford, 1958. Recuperado de:







